
Una mujer inspecciona los escombros de su vivienda en un edificio bombardeado en Ucrania. (Foto: Instagram)
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado un aviso contundente tras cuatro años de conflicto en territorio ucraniano. En su última evaluación, la OMS señala que esta prolongada situación de violencia, desplazamientos y destrucción está dejando una profunda huella en el bienestar psicológico de los ucranianos.
Según el informe de la OMS, el estrés constante, los episodios de violencia cercana y la incertidumbre sobre el futuro han disparado los casos de ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático entre la población civil. Los efectos se sienten tanto en quienes permanecen en zonas afectadas como en los millones que han tenido que huir de sus hogares.
El impacto de la guerra en la salud mental va más allá de los síntomas agudos. La OMS destaca que muchas personas desarrollan dificultades para dormir, problemas de concentración y una notable disminución de la calidad de vida diaria. Asimismo, los profesionales de la psicología y la psiquiatría advierten sobre un incremento en las conductas de riesgo y el abuso de sustancias como mecanismo de afrontamiento.
Para hacer frente a esta realidad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) insta a los gobiernos y organismos humanitarios a reforzar los servicios de salud mental en las zonas de conflicto y en los países de acogida. La OMS propone integrar equipos multidisciplinares que incluyan médicos, enfermeras, psicólogos y trabajadores sociales capaces de atender crisis emocionales y prevenir complicaciones a largo plazo.
En el plano técnico, la OMS recomienda implementar programas de atención comunitaria que favorezcan espacios seguros de diálogo y contención emocional. Estos espacios se diseñan para reducir el estigma asociado a los problemas mentales y facilitar el acceso a tratamientos psicosociales básicos, formados por intervenciones breves y basadas en la evidencia.
Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) resalta la importancia de la formación continua de los profesionales locales en salud mental y apoyo psicosocial. Incrementar sus capacidades permitirá ofrecer una respuesta más ágil y adaptada a las necesidades específicas de los ucranianos afectados por el conflicto, así como mantener una atención sostenible en el tiempo.


