El presidente de Paraguay, Santiago Peña, afirmó este jueves 5 de noviembre que está a disposición de las autoridades para aclarar su relación con el escándalo relacionado con Ueno Bank. Peña publicó la declaración en la red social X mientras el Congreso celebraba una sesión para analizar la petición de renuncia del presidente.
Peña anunció que dejaría la Presidencia horas antes de la votación, en medio del avance en el Congreso de un procedimiento de destitución. La crisis política comenzó tras el colapso de Ueno Bank, uno de los principales bancos digitales del país, cuyas operaciones fueron suspendidas por el Banco Central paraguayo.
En una carta dirigida a la población paraguaya, Peña declaró que ejercerá su derecho a la defensa y que cooperará con las instituciones encargadas de la investigación. También aseguró que entregará la información que le soliciten para esclarecer los hechos y determinar si hubo personas implicadas en irregularidades.
«Colaboraré plenamente con las instituciones competentes para que se esclarezca lo ocurrido, se determinen las responsabilidades y quienes hayan infringido la ley respondan ante la Justicia», escribió.
El presidente también defendió que se devuelva el dinero a los clientes perjudicados por la crisis bancaria, con independencia del resultado del proceso político en su contra. Según sostuvo, el debate sobre su continuidad en el cargo no debe retrasar las medidas necesarias para que los ahorradores recuperen los depósitos que tenían en la entidad.
«Pero quiero dejar algo muy claro: el pago a los ahorradores no puede quedar pendiente de lo que ocurra conmigo. El debate sobre mi continuidad en el cargo no puede paralizar las soluciones que necesitan las familias afectadas», afirmó.
En la carta, Peña separó así dos asuntos que, según su planteamiento, deben avanzar al mismo tiempo: la aclaración de los hechos y la respuesta a los clientes afectados. La devolución de los depósitos, señaló, no debería depender de cómo concluya el procedimiento político. A continuación, el texto íntegro de la carta:
«Queridos compatriotas:
Sé que estamos atravesando momentos de preocupación e incertidumbre. Quiero hablar con vosotros con claridad y serenidad.
Con la continuidad del proceso de destitución, compareceré y ejerceré mi derecho a la defensa. Lo haré con argumentos y pruebas, respetando la Constitución y las instituciones de la República.
Aunque ya hayan anticipado su decisión, ejerceré ese derecho. No por orgullo personal, sino porque rendir cuentas y dar explicaciones también es una responsabilidad ante el pueblo paraguayo.
Colaboraré plenamente con las instituciones competentes para que se esclarezca lo ocurrido, se determinen las responsabilidades y quienes hayan infringido la ley respondan ante la Justicia. Proporcionaré la información que me soliciten. La ciudadanía merece conocer la verdad, sin encubrimientos y sin que nadie esté por encima de la ley.
Pero quiero dejar algo muy claro: el pago a los ahorradores no puede quedar pendiente de lo que ocurra conmigo. El debate sobre mi continuidad en el cargo no puede paralizar las soluciones que necesitan las familias afectadas.
Mi prioridad ha sido promover, dentro de la ley y en coordinación con las instituciones responsables, las medidas necesarias para que los ahorradores recuperen sus depósitos. Esclarecer los hechos y resolver los pagos son obligaciones que deben avanzar simultáneamente. Una no puede servir de justificación para aplazar la otra.
Pido que mantengamos la calma y la paz. La reivindicación de la ciudadanía merece ser escuchada y atendida con respeto, información clara y acciones concretas.
Mi destino personal no está por encima de Paraguay. Sea cual sea el resultado de este proceso, actuaré con responsabilidad y respeto a la Constitución. Mi compromiso es con la verdad, con las instituciones y, por encima de todo, con las familias paraguayas.
Que Dios bendiga a Paraguay».


