
Operativo nocturno del Ejército colombiano inspecciona escombros en Cali en busca de desaparecidos (Foto: Instagram)
Más de 1.000 efectivos del Exército colombiano han desplegado un amplio operativo por las principales vías y barrios de Cali para reforzar la localización de personas desaparecidas. Con base en un centro de mando instalado en el norte de la ciudad, las tropas coordinan con autoridades locales y organizaciones de derechos humanos para recabar información y organizar patrullas de rastreo en zonas urbanas y periurbanas.
El despliegue incluye unidades de infantería, personal de inteligencia militar y equipos de atención psicológica para acompañar a familiares de los desaparecidos. Según fuentes oficiales, las tareas de los militares no sólo se limitan a la vigilancia de calles y carreteras, sino también al apoyo en labores de búsqueda en asentamientos informales y áreas rurales próximas a Cali, donde se han reportado la mayor parte de los casos.
Cali ha enfrentado en los últimos años episodios de violencia común y vinculada al crimen organizado, así como manifestaciones sociales en las que se han registrado detenciones arbitrarias y presuntas desapariciones forzadas. Ante ese escenario, el Exército colombiano refuerza su presencia para garantizar una respuesta inmediata ante nuevos reportes y facilitar la recolección de pruebas en caso de hallazgos de restos o indicios que permitan esclarecer el paradero de las víctimas.
La intervención militar en operaciones de búsqueda de desaparecidos forma parte de un protocolo de actuación conjunta entre el Exército colombiano, la Policía Nacional y la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV). Este protocolo establece mecanismos de intercambio de información, delimitación de responsabilidades y asistencia técnica, con el fin de complementar las capacidades de investigación criminalística y forense.
En términos históricos, la presencia de los militares en tareas de protección civil ha sido recurrente en Colombia desde la crisis de desplazamientos masivos de las décadas pasadas. No obstante, la magnitud de este despliegue en Cali obedece al incremento reciente de denuncias de desaparición y a la urgencia de brindar respuestas efectivas a las familias. El Exército colombiano aporta en esta misión vehículos de rastreo satelital, equipos de visión nocturna y sistemas de comunicación en tiempo real para optimizar las operaciones.
Técnicamente, los equipos combinan métodos tradicionales de búsqueda humana con tecnologías modernas: drones con cámaras de alta resolución sobrevuelan zonas críticas, mientras que unidades caninas especializadas en detección de restos óseos colaboran en terrenos de difícil acceso. Además, personal médico-forense se encuentra disponible para realizar toma de muestras y aplicar protocolos de identificación de manera inmediata en caso de hallazgos.
La estrategia de intervención también prevé la entrega periódica de informes a la Alcaldía de Cali y a la Defensoría del Pueblo, garantizando transparencia y seguimiento ciudadano. Se espera que en las próximas semanas el Exército colombiano logre progresos significativos en la localización de personas desaparecidas, al tiempo que fortalece la confianza de la población en las instituciones encargadas de la seguridad y la justicia.


