El tifón Dolphin causó inundaciones y resultó en la cancelación de casi mil vuelos al pasar por varias ciudades de China este lunes (10/8). Entre las ciudades afectadas se encuentra Shanghái, la segunda más poblada del país asiático. El fenómeno estuvo acompañado de tormentas y rachas de viento de hasta 151 km/h, provocando diversos daños en la región.
Muchas calles quedaron anegadas y vídeos publicados en redes sociales muestran parte de los perjuicios. Uno de los registros en TikTok muestra el momento en que un camión fue volcado por el viento en Wenzhou, en la provincia de Zhejiang. Según la emisora estatal china CCTV, 943 vuelos fueron cancelados solo en los dos aeropuertos de Shanghái, lo que provocó desvíos y demoras que afectaron a decenas de miles de pasajeros.
En Jinshan, un distrito costero al sur de la municipalidad de Shanghái, las empresas y organizaciones consideradas no esenciales pudieron suspender temporalmente sus actividades, así como las clases, eventos al aire libre y servicios de transporte, ante las previsiones de vientos intensos y lluvias fuertes a lo largo de la jornada. Las autoridades locales activaron protocolos de emergencia para despejar carreteras, reforzar diques y supervisar estaciones de bombeo, con el fin de minimizar el impacto de las inundaciones en zonas residenciales y áreas industriales.
Se espera que el tifón Dolphin se desplace hacia el interior del país, dirigiéndose a las provincias centrales de Hubei y Henan en los próximos días. Según el Observatorio Meteorológico Nacional de China, estas regiones podrían experimentar precipitaciones acumuladas de hasta 200 litros por metro cuadrado en periodos cortos, lo que incrementa el riesgo de inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra en áreas montañosas y laderas.
Las autoridades de la capital, Pekín, han anunciado que mantienen activos los avisos de lluvias intensas. La ciudad podría activar el plan de control de inundaciones en la mañana del martes (11/8). Este plan incluye la monitorización de ríos y embalses, la restricción de accesos a zonas de riesgo y la preparación de albergues temporales en caso de evacuación. Además, se han revisado las infraestructuras de drenaje urbano para garantizar su capacidad de evacuar el agua de forma más rápida.
De acuerdo con CCTV, el tifón Dolphin recorrió unos 6.000 km antes de alcanzar la costa china, presentando un ciclo de vida tres veces mayor que el de un tifón típico en el Mar de la China Oriental. El fenómeno se originó en las cálidas aguas del Pacífico oeste, donde la temperatura de la superficie superaba los 28 °C, condiciones idóneas para la formación de ciclones tropicales. A lo largo de su trayectoria, Dolphin pasó por el sur de Japón, dejando heridos y provocando cortes de energía en varias regiones del archipiélago. En total, se contabilizaron 39.000 edificaciones afectadas en la prefectura de Kagoshima y 12.000 en Okinawa, además de la suspensión de numerosos vuelos y conexiones marítimas.
Los tifones son sistemas de baja presión caracterizados por vientos sostenidos de al menos 118 km/h, clasificados según la escala de Beaufort o la escala de Saffir–Simpson en su equivalente local. Estos fenómenos suelen formarse entre los meses de mayo y noviembre en el océano Pacífico, afectando especialmente a China, Japón, Filipinas y Taiwán. El tifón Dolphin destaca por su mayor duración y amplitud, factores que complican las previsiones meteorológicas y requieren una coordinación estrecha entre agencias de emergencias, servicios de transporte y organismos de protección civil.
China cuenta con un complejo sistema de alerta temprana, que integra radares meteorológicos, satélites y estaciones costeras para emitir avisos con antelación y permitir la evacuación de zonas vulnerables, así como el refuerzo de infraestructuras claves. No obstante, el rápido desarrollo urbano en áreas bajas y costeras incrementa la exposición de la población a inundaciones, por lo que las autoridades impulsan mejoras en diques, muros de contención y sistemas de bombeo.


