El Ministerio Público de Río Grande del Sur (MP de RS) solicitó a la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) información sobre el misionero estadounidense Dandre Jermaine Grayson, arrestado tras confesar que había golpeado hasta la muerte a su hijo de 3 años en Viamão, en la región metropolitana de Porto Alegre. La víctima, identificada como Oliver Golden Grayson, sufrió múltiples fracturas y falleció en la noche del miércoles 8 de julio, según confirmó el equipo médico que lo atendió.
El incidente violento ocurrió el domingo 5 de julio. Fue el propio Dandre quien llevó a Oliver al hospital de Viamão después de las agresiones. Al advertir la gravedad de las lesiones, el personal sanitario se puso en contacto con la Policía Militar, que detuvo al acusado en el lugar. Su pareja, madre de Oliver, fue arrestada al día siguiente, el jueves 9 de julio, y trasladada a dependencias judiciales para declarar por presunta negligencia familiar. Además de Oliver, otras cuatro criaturas de la familia también han sido puestas bajo observación de las autoridades.
En su declaración ante la Policía Civil, Dandre admitió haber agredido repetidamente al niño porque éste, según dijo, no le había respondido con un “buenos días”. Describió que propinó puñetazos al pecho y al abdomen del menor y que llegó a golpear la cabeza del pequeño contra el suelo. Tras constatar las lesiones en el hospital de Viamão, los médicos alertaron al 18.º Batallón de Policía Militar (BPM), lo que derivó en la detención del misionero estadounidense en régimen de flagrancia. Debido a la complejidad de las fracturas, el niño fue trasladado en ambulancia hasta un centro especializado en Porto Alegre, pero falleció horas más tarde.
En la audiencia de custodia celebrada el lunes 6 de julio, la justicia convirtió la detención en flagrante de Grayson en una prisión preventiva, medida cautelar que impide cualquier contacto del acusado con familiares y testigos. La prisión preventiva se decreta cuando existen indicios fundados de perpetuación del delito o peligro de fuga, conforme al Código de Procesamiento Penal brasileño. Mientras tanto, la madre permanece bajo custodia para responder por omisión de auxilio y posible encubrimiento.
La subprocuradora para asuntos institucionales del MP de RS, Alessandra Moura Bastian da Cunha, explicó que la solicitud a Interpol tiene como fin verificar si Dandre Jermaine Grayson ya fue investigado por hechos delictivos en otros países o regiones de Brasil. Antes de fijar residencia en Viamão, la familia pasó periodos de estancia en los estados de São Paulo y Santa Catarina. El Ministerio Público ha requerido los antecedentes penales y eventuales registros de violencia en todas esas jurisdicciones, a fin de determinar si existía un historial de agresiones o, en su defecto, seguimiento por parte de la red de protección infantil.
Además de recabar prontuarios médicos de hospitales de los municipios por los que se trasladó la familia, el MP de RS investiga relatos de agresiones previas contra los tres hermanos mayores de Oliver. Según la subprocuradora Alessandra, la frecuencia de los cambios de domicilio pudo haber dificultado la detección de señales de maltrato, por lo que ahora se busca un panorama completo de la situación en cada centro de salud y en los registros de los sistemas de asistencia social.
La Interpol, cuya misión es facilitar la cooperación policial internacional, puede suministrar información sobre antecedentes en distintos países miembros. Mediante la emisión de circulares rojas o solicitudes de verificación, este organismo ayuda a los fiscales y a la policía a confirmar datos sobre detenciones, procesos y condenas exteriores al territorio brasileño. El MP de RS confía en que dichos informes contribuyan a esclarecer si Grayson actuó con agravantes previas o si hubo factores desconocidos en su historial.
El Ministerio Público juega en Brasil un papel fundamental en la defensa de los derechos de los menores y en la supervisión de la legalidad de las actuaciones de la policía y de los tribunales. Desde la Constitución de 1988, el MP goza de autonomía para promover investigaciones, fiscalizar el cumplimiento de las leyes y velar por el resguardo de los grupos más vulnerables. En casos de violencia infantil, coordina redes de protección integradas por servicios de salud, educación, asistencia social y fuerzas de seguridad, con el objetivo de intervenir de forma precoz y evitar tragedias como la ocurrida en Viamão.


