En la región de Guangxi Zhuang, al sur de China, cientos de serpientes han causado alarma entre los habitantes del pequeño poblado de Hengzhou. El origen del incidente se remonta a las intensas precipitaciones asociadas al tifón Maysak, que provocaron fuertes inundaciones y arrastraron el agua hasta una granja de cría de reptiles local. Al desbordarse los canales de riego y las fosas donde se mantenían los animales, se estima que entre 800 y 900 serpientes lograron escapar de las instalaciones.
Aunque la mayor parte de los ejemplares que escaparon no son venenosos, las autoridades advierten que entre ellos podría haber algunas especies peligrosas. En China, la cría de serpientes responde tanto a la demanda de su carne —considerada un manjar en ciertas regiones— como al uso de la piel en la industria de la moda y a la obtención de componentes para la medicina tradicional. Tras el desbordamiento, varios animales nadaron por las calles y campos próximos, despertando el temor de los vecinos y el interés de los medios locales.
En las redes sociales chinas circulan imágenes de la inundación en la granja y de voluntarios, vecinos y miembros de equipos de rescate colaborando con redes de pesca y palos de bambú para atrapar a las serpientes. En una de las fotografías, tres ejemplares nadan con la cabeza fuera del agua, mientras que en otra aparecen dos hombres intentando retener a varios reptiles. Hasta el momento, solo se ha registrado un caso de mordedura: la víctima, un residente de Hengzhou, fue atendida de urgencia en el hospital local y se encuentra en observación, según fuentes oficiales.
Las inundaciones no solo pusieron en libertad a las serpientes de la granja de reptiles, sino que también destruyeron otras instalaciones de cría a pequeña escala situadas en las proximidades. Ante el riesgo de que los animales se dispersen por zonas más pobladas, las autoridades de la región han movilizado a equipos especializados del departamento de gestión de emergencias y han recomendado a la población evitar transitar por áreas inundadas hasta que se logre capturar a todos los ejemplares.
El tifón Maysak alcanzó la costa china a principios de julio y, además de las inundaciones, dejó un balance provisional de 17 fallecidos y miles de desplazados en varias provincias. Las tormentas han afectado particularmente a Guangxi Zhuang, donde ríos y arroyos han desbordado sus cauces, y se han reportado cortes de suministro eléctrico y daños en infraestructuras rurales. El Ministerio de Gestión de Emergencias de China ya había alertado en el mes anterior sobre los riesgos asociados al fenómeno de El Niño, que incrementa la probabilidad de lluvias extremas en gran parte del país.
La región autónoma de Guangxi Zhuang es conocida por su clima subtropical y por albergar diversas explotaciones agrícolas y ganaderas. La cría de serpientes es una actividad que ha cobrado relevancia en los últimos años debido a la creciente demanda de subproductos, aunque también exige medidas de seguridad estrictas. En condiciones normales, los criaderos cuentan con fosos rodeados de muros y sistemas de drenaje. Sin embargo, en este caso, la combinación de las lluvias intensas y la elevación rápida del nivel del agua desbordó las barreras y permitió que los reptiles se desplazaran libremente.
Hasta que finalice la campaña de captura, las autoridades han pedido colaboración a la población local y han incrementado la vigilancia en zonas residenciales y carreteras secundarias. Se ha instalado un puesto de mando temporal en Hengzhou, desde el cual se coordinan las operaciones de búsqueda y captura de serpientes. Los expertos en fauna alerta sobre el riesgo de encuentros inesperados con animales salvajes tras fenómenos meteorológicos extremos, por lo que insisten en la importancia de seguir las indicaciones oficiales y permanecer en lugares elevados y seguros.


