Fred Vautour, trabajador de limpieza en la Boston College desde la década de 1990, dedicó casi dos décadas de su vida laboral al turno nocturno para que sus cinco hijos pudieran acceder a una educación universitaria gratuita. Gracias a una política interna de la universidad, los hijos de empleados pueden estudiar sin pagar matrícula si son aceptados por mérito en el proceso de admisión.
La historia comenzó en 1998, cuando su hija mayor, Amy, fue admitida en la institución. Su carta de aceptación aún cuelga en la pared del comedor familiar, junto a las de sus hermanos, quienes también lograron graduarse de esta universidad de élite. Según Amy y su hermano Brandon, el ejemplo de esfuerzo y perseverancia de su padre fue el mayor incentivo para seguir adelante con sus estudios.
Fred y su esposa atravesaron dificultades económicas, pero nunca dejaron de priorizar la educación de sus hijos. “Vives por tus hijos, para que tengan una vida mejor que la tuya”, afirmó Fred en una entrevista para CBS News. Su compromiso y trabajo constante permitieron que la familia ahorrara aproximadamente 700.000 dólares, lo que equivale a unos 655.000 euros al cambio actual.
La hija menor, Alicia, fue la última en graduarse, cerrando un ciclo de más de 20 años de vínculo entre la familia Vautour y Boston College. Fred, ahora jubilado, se mostró emocionado al recordar el inicio de esta travesía cuando tenía 44 años: “Pasó volando”, dijo.
La historia de Fred Vautour es un ejemplo de sacrificio, amor paternal y la importancia de las oportunidades educativas, especialmente cuando las instituciones implementan políticas que benefician a las familias trabajadoras.


