São Paulo.— Una cámara de seguridad registró el momento en que el empresario Eric Conrado Alves de Almeida, principal sospechoso de matar a su expareja, la abogada Anna Gabriela Faria Lima, de 29 años, y al hijo de ella, Raphael Faria Lima Ferrari, de 6, salió en una camioneta de un complejo residencial de Cotia, en la región metropolitana de São Paulo.
Los cuerpos de la madre y el niño fueron encontrados el martes 3 de noviembre, alrededor de las 19.00, en un apartamento del mismo complejo, situado en la carretera Manoel Lajes do Chão. Según la policía, el propio empresario llamó a un despacho de abogados de Campinas, en el interior del estado de São Paulo, y confesó el crimen. Una abogada acudió a la comisaría de Cotia para comunicar lo sucedido.
Las imágenes de la salida del empresario se grabaron durante la madrugada del lunes 2 de noviembre. En ellas se ve una camioneta Chevrolet S10 blanca que abandona el complejo residencial. El empresario aparece solo en el vehículo. La Policía Civil investiga si Anna y Raphael también fueron asesinados durante la madrugada del lunes, cuando la camioneta fue registrada saliendo del lugar por última vez.
Las pesquisas han confirmado que Anna y su hijo llegaron al complejo alrededor de las 21.35 del domingo 1 de noviembre en el coche particular de la abogada. Poco después llegó el empresario en su camioneta. La secuencia horaria de las llegadas y de la salida registrada por la cámara forma parte de la cronología que se está reconstruyendo. Las imágenes muestran el desplazamiento del vehículo, pero, por sí solas, no permiten establecer qué ocurrió dentro de la vivienda ni determinar el momento exacto de las muertes.
Una de las hipótesis que se investiga relaciona el crimen con el final de la relación de la pareja. Testigos afirmaron que la relación era conflictiva y que habría incluido amenazas, violencia doméstica, persecuciones y conductas intimidatorias atribuidas al empresario, incluso con el uso de un arma de fuego. Estos testimonios forman parte de las diligencias y deberán ser contrastados por los investigadores con los demás elementos del caso.
La investigación busca aclarar la secuencia de los acontecimientos, incluida la llegada de la madre y el niño, la posterior presencia del empresario y la salida de la camioneta. También se examinan las declaraciones recogidas y la información comunicada a la policía. Hasta que se completen las diligencias, la identificación de una persona como principal sospechosa no equivale a una resolución judicial sobre su responsabilidad.
**Desaparición**
La madre de la abogada denunció su desaparición el martes 3 de noviembre en la 2.ª Comisaría de Policía, en Granja Viana. En la denuncia explicó que su hija no se había presentado a una audiencia y que no tenía noticias de ella desde el domingo. La comunicación de la desaparición dio lugar a una alerta sobre la falta de contacto con Anna y precedió al hallazgo de los cuerpos en el apartamento.
El registro de la cámara de seguridad es uno de los elementos mencionados en la investigación porque permite ubicar temporalmente la salida de la camioneta del complejo. La Policía Civil trata de determinar si esa salida está relacionada con los hechos investigados y de establecer qué ocurrió entre la llegada de Anna y Raphael el domingo por la noche y el hallazgo del martes. La información disponible no precisa todavía la hora exacta en que se produjeron las muertes.


