Stacey Fazenbaker, una médica de 61 años, no será acusada penalmente por la muerte de su nieta, Scottie Gwyn Crowell, de 10 meses, que permaneció aproximadamente ocho horas dentro de un coche en Madisonville, en el estado de Kentucky, en Estados Unidos. La decisión la tomó esta semana un gran jurado y la anunció Hannah Kington-Jarvis, fiscal del condado de Hopkins. La niña murió el 13 de agosto, después de permanecer en el vehículo durante una jornada en la que la temperatura exterior alcanzó aproximadamente los 35 °C.
El caso fue examinado tras una investigación del Departamento de Policía de Madisonville. La fiscalía indicó que esperó a que concluyera la recopilación de pruebas antes de presentar el material ante el gran jurado, que debía decidir si procedía formular una acusación penal contra Fazenbaker. Una vez revisada la información reunida por la policía, el jurado decidió no presentar cargos.
Kington-Jarvis describió la investigación policial como minuciosa y objetiva. También señaló que la fiscalía esperó a disponer de las pruebas pertinentes antes de llevar el asunto ante el gran jurado. En su declaración, pidió que se tuviera presentes a los padres y a la familia de la niña mientras afrontaban el duelo y trataban de asimilar la pérdida.
El suceso ocurrió cuando Fazenbaker se encargó de llevar a su nieta a la guardería antes de acudir a su trabajo en Owensboro Health Multicare. La médica, especialista en medicina familiar, recogió a Scottie, pero continuó con su rutina sin advertir que la bebé seguía en el asiento trasero del vehículo. La niña permaneció allí durante unas ocho horas, mientras la temperatura exterior subía hasta rondar los 35 °C.
La ausencia de Scottie se descubrió más tarde, cuando su padre, Micah Crowell, acudió a la guardería para recogerla y le comunicaron que la niña no estaba allí. A raíz de ello, Sydni Crowell, madre de la pequeña e hija de Fazenbaker, se puso en contacto con su madre para averiguar qué había ocurrido. Durante esa conversación, la abuela se dio cuenta de que había dejado a la niña en el coche.
Los padres de Scottie, Sydni y Micah Crowell, prestaron declaración a las autoridades durante la investigación. La fiscalía indicó que sus testimonios fueron parte de la información examinada por el gran jurado. No se han detallado en la información difundida las pruebas concretas valoradas por el órgano, más allá de la investigación policial y de la recopilación de material relevante mencionada por la fiscal.
La decisión de no presentar cargos significa que Fazenbaker no será sometida a un proceso penal por la muerte de su nieta a raíz de este procedimiento. No equivale a una sentencia dictada tras un juicio: el gran jurado examinó si había motivos para formular una acusación y resolvió que no. Por tanto, la decisión comunicada por la fiscalía se refiere al posible procesamiento penal de la médica, y no a una condena.
El caso se produjo en un día caluroso y la niña estuvo dentro del automóvil durante varias horas, según la información publicada. La investigación se centró en las circunstancias de lo ocurrido y en la decisión sobre si correspondía presentar cargos. Tras la revisión del material, el gran jurado cerró esa fase sin acusación penal contra Fazenbaker.


