
El papa León XIV saluda durante una audiencia en el Vaticano tras retomar sus actividades tras la operación pulmonar (Foto: Instagram)
El papa León XIV solicitó al presidente de Rusia, Vladimir Putin, que suspenda los ataques en regiones de Ucrania afectadas por fuego cruzado para permitir el acceso de alimentos y suministros básicos, así como la salida voluntaria de sus habitantes.
La petición se produjo el viernes 16 de octubre durante una conversación telefónica en la que el pontífice, hospitalizado tras someterse a una cirugía para extirpar un tumor pulmonar, expresó su “grave preocupación” por la situación humanitaria en Oleshky, una ciudad sureña ocupada por las fuerzas rusas, y subrayó el compromiso del Vaticano con el diálogo para alcanzar la paz.
El Kremlin, por su parte, no confirmó si Putin atendió la solicitud. No obstante, informó que está estableciendo una “zona de seguridad” en territorio ucraniano que quedaría excluida de las futuras negociaciones con Kiev, e incluiría a Oleshky.
La ciudad afronta una grave crisis humanitaria: según la ONU, sus reservas de alimentos y combustible se han agotado.
En los últimos días, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó la presión sobre Ucrania. Propuso sustituir a Volodymyr Zelensky por un líder dispuesto a negociar con Moscú y urgió a Kiev a cesar los ataques contra instalaciones energéticas rusas. Además, anunció la compra de diésel de origen ruso, lo que suscitó críticas ucranianas y preocupaciones en Europa por favorecer al gobierno de Putin.
El miércoles 14 de octubre, Rusia lanzó más de 120 drones y 39 misiles balísticos contra Ucrania, alcanzando Kiev, Járkov y dañando infraestructuras de petróleo, gas y energía, y dejó a más de 600 000 personas sin electricidad, según Zelensky. Al día siguiente, Putin justificó las operaciones como respuesta a ataques ucranianos en su territorio: “Ellos dieron el primer paso; nosotros comenzamos a responder”, afirmó.
A pesar de su hospitalización, el papa ha mantenido su agenda religiosa e institucional. El Vaticano informó que su estado de salud es “bueno”, que ha reanudado sus actividades con autonomía y que los exámenes médicos, incluidas pruebas sanguíneas y radiografías de tórax, confirman una mejoría continua, complementada con fisioterapia respiratoria.


