El pasado fin de semana, una influenciadora digital china que se había hecho famosa por su altura de 2,18 metros falleció tras enfrentar múltiples complicaciones de salud. Según informó el diario británico The Sun, su muerte fue confirmada por su compañero sentimental, Zihao, y tuvo lugar en la madrugada del sábado 10 de octubre en su domicilio de Neijiang, una ciudad de la provincia de Sichuan, situada al suroeste de China. Xiaoyue, cuyo nombre real era Yang Mouyue, ganó popularidad en redes sociales al compartir episodios de su vida personal y su día a día junto a su pareja.
Con alrededor de 84 000 seguidores, Xiaoyue captó la atención del público por su estatura poco habitual y por la marcada diferencia de altura con Zihao, cuyo físico contrastaba notablemente. En 2025, la pareja dio la bienvenida a su primer hijo, un acontecimiento que rápidamente se convirtió en uno de los episodios más comentados de su contenido en línea. Sin embargo, a pesar de la alegría que supuso la maternidad, Xiaoyue atravesó un periodo complicado a nivel médico.
En los meses previos a su fallecimiento, la influenciadora fue diagnosticada con dos tumores: uno en la glándula pituitaria y otro meningioma, un tipo de tumor originado en las meninges que rodean el cerebro y la médula espinal. El tumor pituitario puede provocar un exceso de producción de hormonas, lo que a su vez genera un crecimiento descontrolado de tejidos, un trastorno conocido como gigantismo si tiene lugar en la adolescencia. Por su parte, el meningioma, aunque a menudo benigno, puede causar presión sobre estructuras cerebrales y alterar funciones vitales.
El cuadro clínico de Xiaoyue se agravó con el desarrollo de diabetes secundaria e insuficiencia renal. La diabetes secundaria suele surgir como consecuencia de desequilibrios hormonales o tratamientos farmacológicos que interfieren en la regulación de la glucosa en sangre, lo que implica un reto adicional al plan de cuidados. Para abordar los tumores, los médicos consideraron una intervención quirúrgica, pero se encontraron con un obstáculo importante: la imposibilidad de estabilizar sus niveles de azúcar. Dado el riesgo que supone una hiperglucemia en el postoperatorio —que puede retrasar la cicatrización y aumentar la probabilidad de infecciones—, la operación debió posponerse.
Durante el tiempo de espera, Zihao trató de proporcionar a Xiaoyue espacios de tranquilidad y la llevó al campo, con la esperanza de que un entorno más apacible favoreciese su recuperación. No obstante, la mejoría no llegó y, antes de que pudieran realizar la cirugía, la influencer empeoró de forma repentina. En declaraciones a la prensa china, su compañero confesó su desconcierto y dolor: “Nunca imaginé que esta enfermedad pudiera quitar la vida de alguien”.
La familia de Xiaoyue ha decidido organizar una ceremonia de despedida íntima, en línea con los deseos expresados por la joven antes de fallecer. Según The Sun, los allegados han optado por un acto reservado, en el que únicamente participarán familiares cercanos y amigos. En un emotivo mensaje, Zihao le dedicó a su compañera la frase: “Que no haya dolor en el cielo”.
La repentina desaparición de Xiaoyue, a los 26 años, ha conmovido a sus seguidores y a la comunidad de creadores de contenido. Su caso ha puesto de relieve no solo los desafíos médicos que afrontan las personas con condiciones de salud complejas, sino también la creciente influencia de los creadores de contenido en plataformas digitales como Douyin (el TikTok chino) y Weibo. La historia de Xiaoyue permanecerá en la memoria de quienes la siguieron, así como un recordatorio sobre la importancia de la atención médica oportuna ante enfermedades crónicas.


