
Un bombero inspecciona los escombros de un bloque residencial en Pryluky, a unos 120 km de Kiev, tras un ataque ruso el 7 de octubre. (Foto: Instagram)
Una oleada masiva de ataques rusos en toda Ucrania el miércoles 7 de octubre provocó la muerte de al menos 28 personas, entre ellas cinco niños, y dejó más de un centenar de heridos, según informó el presidente Volodímir Zelenski. El mandatario ucraniano calificó el episodio como uno de los más crueles en un conflicto que supera los cuatro años y medio de duración.
La ofensiva combinó misiles balísticos, misiles de crucero y drones de combate, y se produjo el mismo día en que el presidente ruso, Vladimir Putin, celebraba su 74.º cumpleaños. Durante toda la jornada se registraron nuevos lanzamientos contra la capital, Kiev, y otras zonas del país.
El impacto más devastador se produjo en Pryluky, a unos 120 kilómetros de Kiev, donde un edificio residencial de cinco plantas quedó parcialmente destruido. Allí fallecieron 19 personas y otras 55 resultaron heridas, mientras los servicios de emergencia temen que aún queden víctimas atrapadas bajo los escombros.
Entre las víctimas mortales confirmadas figuran cinco niños, y se contabilizaron siete menores más con heridas. Las autoridades locales expresaron su profundo temor de hallar supervivientes o cuerpos sepultados entre los restos del inmueble alcanzado por los misiles.
Zelenski ironizó al describir los bombardeos como un “regalo de cumpleaños para Putin” y condenó el uso continuado de misiles como una táctica deliberada de terror contra la población y, muy especialmente, contra los niños. El presidente ucraniano admitió que algunas ojivas fueron interceptadas, pero subrayó que los misiles balísticos siguen representando el principal desafío, lo que hace urgente la adquisición de nuevos sistemas de defensa antiaérea.


