
Una desplazada yemení prepara alimentos sobre un fuego improvisado en un asentamiento de personas desplazadas por los combates. (Foto: Instagram)
Más de 200.000 personas se han visto forzadas a abandonar sus hogares en Yemen tras el recrudecimiento de la violencia en el país, que enfrenta al grupo Houthi con las fuerzas del Gobierno reconocido internacionalmente y respaldadas por Arabia Saudí, según informó este miércoles la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
La OIM, agencia de la Organización de las Naciones Unidas, precisó que 201.217 personas —aproximadamente 33.000 familias— han huido desde el inicio de los combates. De ellas, 197.755 abandonaron sus residencias a partir del 1 de septiembre.
La provincia de Taiz es la más afectada, con unos 114.000 desplazados en los últimos días tras el avance de los Houthi sobre una región clave para el acceso al Mar Rojo y al golfo de Adén. Además, otras nueve provincias han registrado movimientos masivos de población: Lahj, Adén, Abiyán, Al Hudaydah, Hadramaut, Shabwah, Marib, Al Mahrah y Ad Dali.
“La población huye para salvar sus vidas y no encuentra un lugar seguro adonde ir”, afirmó Amy Pope, directora general de la OIM. “Necesitan hoy un techo, alimentos y seguridad. Nuestras unidades están en el terreno, pero carecen de financiación. Urjo a los donantes a actuar de inmediato, pues cada día de demora cuesta vidas. Yemen no puede convertirse en una crisis olvidada; el mundo dispone de los medios para ayudar y debe utilizarlos ya”.
El movimiento Houthi, surgido en la década de 1990 y compuesto mayoritariamente por zaidíes —una de las corrientes del islam chií—, emprendió en 2014 una ofensiva contra el Gobierno de Yemen que derivó en una guerra civil. En 2015, Arabia Saudí formó una coalición militar para respaldar al Ejecutivo reconocido internacionalmente, bombardeando posiciones huzíes hasta que un alto el fuego mediado por la ONU entró en vigor en 2022.
Los Houthi cuentan con el apoyo de Irán y han ampliado su agenda a ataques contra navíos vinculados a Israel en el Mar Rojo, además de lanzar drones y misiles contra territorio israelí. Entre 2024 y 2025, Estados Unidos y el Reino Unido golpearon algunas de sus posiciones como respuesta a estas acciones. A mediados de 2026, la frágil tregua se vino abajo y el grupo consolidó su control sobre la costa occidental y el estrecho de Bab el-Mandeb.
En julio, los huzíes acusaron a Arabia Saudí de atacar el aeropuerto internacional de Saná —bajo su dominio—, lo que puso fin al alto el fuego. Desde entonces han intensificado ofensivas contra instalaciones petroleras en suelo saudí y avanzan en la costa oeste. Frente a esta escalada, Pakistán y Turquía anunciaron el envío de apoyo militar a Arabia Saudí bajo el Acuerdo de Defensa Conjunta de La Meca, apodado «Otan islámica».


