Christian Brückner, señalado como principal sospechoso de la desaparición de Madeleine McCann, afirmó que se encontraba a unos 150 metros del apartamento donde la familia británica estaba alojada en Praia da Luz, Portugal, la noche en que la niña desapareció en 2007. En una entrevista concedida a The Mail on Sunday y publicada el domingo 20 de septiembre, el alemán relató además que fue detenido en tres ocasiones por la policía durante las búsquedas de la pequeña.
Según Brückner, él se hallaba en la región del Algarve con la intención de distribuir sustancias estupefacientes. “Yo estaba en la playa, no muy lejos del hotel de Maddie, vendiendo droga. Había salido de España y contrabandeaba hachís hacia Portugal. Llegué a ser parado por la policía tres veces en la calle mientras buscaban a Maddie”, declaró el sospechoso.
El principal sospechoso aseguró que, en todas esas ocasiones, los agentes no realizaron una inspección detallada de su furgoneta y le permitieron continuar su camino. “Por suerte, no detectaron la droga. Mi furgoneta iba repleta de hachís”, subrayó.
Brückner también describió el ambiente que encontró al intentar abandonar la zona. “Trataba de huir con urgencia. Había luces intermitentes, retenes y controles por todas partes. Solo pensaba: ‘Que me saquen de aquí cuanto antes’”, relató.
El alemán admitió que nunca había confesado su presencia en Praia da Luz aquella noche porque, según él, temía que la policía quisiera incriminarlo injustamente por el caso de Madeleine. A pesar de ser considerado el principal sospechoso desde 2020, Brückner no ha sido formalmente acusado por la desaparición de la menor.
Una fuente cercana a los padres de Madeleine, Gerry y Kate McCann, reaccionó a las declaraciones del implicado: “Si lo que dice es cierto, naturalmente plantea la cuestión de qué habría ocurrido si la policía portuguesa no lo hubiera dejado marchar”, señaló la persona consultada.
Brückner empezó a figurar como sospechoso principal en 2020, cuando los fiscales lusos anunciaron que contaban con “evidencias concretas” contra él, aunque insuficientes para llevarle a juicio. El detenido salió de prisión el año pasado y desde entonces permanece bajo vigilancia policial en su país de origen.
El historial delictivo de Brückner incluye condenas por delitos sexuales, robos, tráfico de drogas, agresión y abuso sexual infantil. También se le investiga por un presunto ataque sexual a una niña de nueve años ocurrido en 2015.
En 2005 fue arrestado en Portugal por la violación de una mujer de 72 años, también en Praia da Luz, pero fue liberado tras un recurso de las autoridades alemanas que alegaron falta de base legal para mantenerlo detenido en territorio luso.
Más recientemente, en junio de este año, Brückner protagonizó un incidente con policías en la salida de un supermercado de Kiel, en el norte de Alemania, cuando se negó a entregar su teléfono móvil después de que los agentes descubriesen que los fotografiaba.
Madeleine McCann desapareció el 3 de mayo de 2007 a los tres años mientras veraneaba con sus padres en el Ocean Club de Praia da Luz. Pese a la movilización internacional, el caso permanece sin resolver casi dos décadas después.
Contexto histórico y técnico
El caso McCann ha concentrado la atención mediática y judicial en varios países. En 2011, la Policía Metropolitana de Londres abrió la llamada Operación Grange, un trabajo de revisión que colaboró con las autoridades portuguesas y con la Justicia alemana en diferentes fases.
Praia da Luz, un destino turístico en el Algarve, vio agravarse la percepción de seguridad tras el suceso, lo que dio pie a reforzar los protocolos de búsqueda de menores desaparecidos en complejos vacacionales.
En Portugal, la coordinación entre la policía judiciaria, la guardia nacional republicana y policías locales incluyó análisis de imágenes de vídeo, control de fronteras y revisiones de vehículos. En Alemania, la investigación se centró en el perfil de movilidad de Brückner, su historial criminal y las pruebas forenses que pudieran vincularle al levantamiento de la menor.


