
Billetes incautados tras el robo de una caja fuerte comunitaria (Foto: Instagram)
Vecinos forzaron una caja fuerte y sustrajeron aproximadamente 60 000 euros que había en su interior. Aún se desconoce quién es el propietario original de la caja fuerte.
El suceso ocurrió en el interior de un inmueble habitado por varios residentes que, al parecer, descubrieron el artilugio metálico en un pasillo común. Según fuentes cercanas, los moradores habrían empleado herramientas para abrir el cofre y acceder al dinero sin emplear violencia física contra ninguna persona.
El aparato sustraído correspondía a una caja fuerte de uso doméstico, fabricada con láminas de acero de varios milímetros de espesor y un mecanismo de cierre con combinación numérica. Este tipo de cofres suelen pesar entre 50 y 100 kilos, lo que exige el uso de equipo especializado o la fuerza de varias personas para moverlo y manipularlo.
La apertura forzosa de cajas fuertes se realiza habitualmente mediante taladros de alta potencia, palancas reforzadas o sopletes para fundir el cerrojo. En este caso, no se han especificado las técnicas exactas utilizadas, aunque los restos del seguro y la cerradura apuntan a un método de perforación selectiva de la cerradura.
Por protocolo, los agentes policiales que investigan el incidente recogieron huellas en el perímetro, analizaron posibles grabaciones de video y revisaron los registros vecinales de visitas. Aun así, Aún se desconoce quién es el propietario original de la caja fuerte y se desconoce si existe alguna denuncia previa por pérdida o robo de ese objeto.
Los cofres de seguridad domésticos suelen seguir estándares internacionales de resistencia, como las certificaciones UL o EN, que establecen tiempos mínimos de protección ante ataques manuales o mecánicos. No obstante, la ausencia de sistemas electrónicos de alarma o anclajes al suelo o la pared facilita su sustracción completa de la estancia.
El robo de cajas fuertes pequeñas se ha convertido en un problema puntual en algunos edificios residenciales, donde el desconocimiento de los vecinos y la falta de vigilancia dificultan la identificación del responsable. Mientras continúe el proceso de investigación, el dinero extraído permanece en custodia judicial a la espera de la resolución que permita devolverlo a su legítimo dueño.


