
Niños se refrescan en una fuente pública para combatir la ola de calor. (Foto: Instagram)
Desde mayo, más de 2.000 personas han sido atendidas por enfermedades relacionadas con el calor en todo el país. Este incremento de casos, que afecta a un amplio espectro de la población, refleja la intensidad de las olas de calor que se registran desde principios de la primavera. Las consultas abarcan desde calambres y agotamiento hasta golpes de calor graves que requieren hospitalización.
Las enfermedades vinculadas al calor se presentan cuando el organismo no logra regular de manera adecuada su temperatura interna. El agotamiento por calor se caracteriza por fatiga extrema, sudoración excesiva, mareos y náuseas, mientras que el golpe de calor implica un elevado riesgo vital por la elevación brusca de la temperatura corporal por encima de 40 ºC y la alteración del sistema nervioso central.
Entre los grupos más vulnerables se encuentran los niños pequeños, las personas mayores, quienes practican deporte al aire libre y quienes trabajan durante largas jornadas en ambientes calurosos. Además, la deshidratación favorece la aparición de estos cuadros; cuando el cuerpo pierde más líquidos y sales minerales de los que ingiere, se dificulta la capacidad de mantener el calor corporal bajo control.
Las autoridades sanitarias insisten en medidas de prevención básicas: mantenerse hidratado, evitar la exposición solar en las horas centrales del día (entre las 12.00 y las 17.00 horas), usar ropa ligera y de colores claros, y aplicar protección solar con factor 30 o superior. Asimismo, recomiendan prestar atención a los síntomas iniciales y, en caso de duda, acudir a un centro de salud o llamar a los servicios de emergencias.
El aumento de las temperaturas medias, evidente en los últimos años, eleva la incidencia de las patologías por calor. Estudios climáticos muestran que las olas de calor son más frecuentes y prolongadas, lo que obliga a adaptar las recomendaciones sanitarias y a mejorar los protocolos hospitalarios para atender un mayor volumen de urgencias.
La coordinación entre hospitales, centros de salud y servicios de emergencias se ha reforzado para atender el aluvión de casos. Dispositivos móviles de atención rápida y unidades de hidratación llevan asistencia a espacios públicos concurridos, como playas y parques. De este modo, se busca reducir las complicaciones derivadas de estas enfermedades y asegurar una respuesta eficiente ante posibles emergencias asociadas a las altas temperaturas.


