Miembros del gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) y del equipo de campaña para las elecciones presidenciales de 2026 han cuestionado los resultados de la más reciente encuesta realizada por BTG Pactual en colaboración con el instituto Nexus. La información fue publicada por el columnista Igor Gadelha en el portal Metrópoles. Según estos allegados, las cifras oficiales difieren de los sondeos internos que maneja el propio Partido de los Trabajadores (PT).
De acuerdo con la publicación, los estudios internos de la campaña del presidente Lula apuntan a una ventaja de ocho puntos porcentuales sobre el senador Flávio Bolsonaro (PL) en la primera vuelta electoral. En contraste, la encuesta BTG/Nexus reduce esa diferencia a tan solo cuatro puntos, situando al presidente con un respaldo cercano al 48 % de los votos frente al 44 % del aspirante del Partido Liberal.
La principal disputa gira en torno a los resultados en la región Nordeste, considerado el principal feudo electoral de Lula. El sondeo externo de BTG/Nexus señala una caída de diez puntos en el apoyo al presidente en esa área, algo que, según los aliados de Lula, no se refleja en sus monitorizaciones de campo. Los trackings internos, añaden, demuestran una estabilidad del voto en esa zona, donde históricamente el PT ha obtenido porcentajes superiores al 60 %.
En los bastidores del Palácio do Planalto, sostienen que sus encuestas diarias —que combinan entrevistas telefónicas y digitales con muestreos representativos por edad y género— no detectan variaciones significativas en el electorado nordestino. Argumentan que la diferencia atribuida por BTG/Nexus podría obedecer al margen de error estadístico propio de los sondeos públicos, que suele rondar los ±2,5 puntos porcentuales, así como a posibles sesgos en la selección de la muestra.
En el escenario de un eventual segundo turno, la encuesta externa ubica a Lula con el 52 % de los votos en el Nordeste, mientras que Flávio Bolsonaro alcanzaría el 39 %. Una semana antes, ese mismo estudio le atribuía al presidente un respaldo del 62 % en la región, frente al 30 % del senador. La campaña de Lula rebate estas variaciones abruptas y sostiene que sus números internos no confirman un descenso de esa magnitud.
BTG Pactual es uno de los mayores grupos financieros de Brasil y su alianza con Nexus, un instituto de investigación de opinión pública, ha cobrado relevancia por la periodicidad de sus publicaciones. Ambos utilizan metodologías mixtas de muestreo aleatorio estratificado y entrevistas telefónicas, procurando garantizar representatividad en las cinco grandes regiones del país. Aun así, en procesos electorales complejos como los de Brasil, el cruce con encuestas internas de campaña suele generar discrepancias.
Para los analistas políticos, la región Nordeste representa alrededor del 27 % del padrón electoral nacional y desempeña un papel decisivo en la estrategia de reelección o sucesión presidencial. La estabilidad o el cambio de tendencia en ese frente puede inclinar el resultado final, dado que la ley electoral brasileña prevé dos vueltas si ningún candidato supera el 50 % de los votos válidos en la primera ronda.
Las divergencias entre sondeos públicos y trackings privados no son inusuales en periodos preelectorales. Las campañas suelen mantener sus propios equipos de investigación, cuya labor suele estar más centrada en segmentar subgrupos de votantes clave y ajustar discursos según indicadores de intención de voto. De esta manera, la disputa sobre qué medición refleja con mayor fidelidad la realidad política se convierte también en un pulso estratégico de ambas candidaturas.


