Latino se manifestó la noche de este viernes 18 tras el fuerte reclamo que hizo su hijo adoptivo, Guilherme, en redes sociales. En una carta abierta publicada en Instagram, el cantante negó de forma categórica haber cometido cualquier tipo de abuso contra menores de edad y explicó los motivos que le llevaron a pronunciarse públicamente después de la difusión de las acusaciones.
Según el testimonio de Guilherme, el texto de sus redes no solo tocó el tema de un posible abuso, sino que también mencionó problemas de alcoholismo y una recaída, circunstancia que, a su juicio, habría derivado en un enfrentamiento familiar. El joven afirma que Latino habría llamado a la policía para impedirle la entrada a la vivienda familiar tras ese episodio. Además, incluyó referencias a supuestas relaciones del cantante con mujeres menores de edad.
Latino aclaró que decidió acudir al formato de carta abierta porque aún se recupera de una cirugía capilar reciente y no estaba en condiciones de dar una declaración en vídeo. “Quienes han estado conmigo durante tantos años saben que nunca me escondí de nada —expresó— y si hoy escribo en lugar de aparecer ante una cámara es por un motivo muy sencillo: llevo pocos días de recuperación y el rostro aún está inflamado; un asunto de esta gravedad no merece un registro apresurado. Pero cada palabra aquí es mía, escrita a mano, con la misma sinceridad de siempre”.
A lo largo del texto, el artista negó punto por punto las imputaciones: “Lo que mi hijo publicó es mentira, y lo digo con la serenidad de quien puede dormir en paz; jamás toqué a un menor de edad y que este señalamiento provenga de quien lleva mi sangre y sin aportar una sola prueba es lo más atroz que he vivido en mis casi cuarenta años de carrera. Él eligió la palabra que no se olvida y la lanzó contra su padre como quien prende fuego a un hogar donde aún se vive”.
El cantante también admitió que sus abogados valoran la posibilidad de llevar el caso ante la Justicia brasileña. No obstante, confesó que cada vez que piensa en demandar a su propio hijo siente que “un padre de bien no procesa a su sangre; soporta, traga orgullo y aguarda una reconciliación, aunque tarde toda la vida en llegar”.
En el texto, Latino recordó que conoció a Guilherme cuando éste tenía veinte años. “Llegué tarde en la vida de este chico —añadió—, pero desde el primer día abrí mi casa, puse mi nombre a su disposición, lo levanté cuando cayó y puse límites cuando era la única forma de cuidarlo. Quizá aún no entienda que un ‘no’ de un padre también es una forma de amor, y esa lección solo se aprende estando al otro lado”.
De forma muy emotiva, el artista describió el dolor de ver su nombre manchado: “Lo que recibí a cambio de mi dedicación fue un puñal clavado por la espalda. Ni una crítica en escenario ni una mala crítica en prensa me han herido tanto como esta acusación. Una crítica se responde, pero una puñalada de un hijo se lleva para siempre”.
Pese al conflicto, Latino afirmó no querer aprovechar la vulnerabilidad de su hijo para dañarlo: “Sé que atraviesa un momento difícil y me niego a usar esa fragilidad contra él. Pero estoy convencido de que, cuando él sea padre y experimente el peso de la responsabilidad de una vida, entenderá el daño causado. Y ese día, aquí estaré, con los brazos abiertos, porque la decepción pasa y la sangre es para siempre”.
Para finalizar, el cantante solicitó respeto para la familia y anunció que, lejos de las redes sociales, busca un diálogo directo con Guilherme: “A todo padre y madre que lea esto, les pido respetar a una familia herida. Mi casa y mi mesa estarán siempre abiertas para él. Lo que aún tengo que decirle, se lo diré mirándole a los ojos y a solas, sin plateas; porque al final, lo que quiero no es tener razón, sino recuperar a mi hijo”.
Contexto adicional:
Latino, nombre artístico de Roberto de Souza Rocha, se convirtió en una de las figuras más populares de la música pop y el funk carioca desde los años 90, con temas icónicos como “Festa no Apê”. A lo largo de su carrera ha publicado más de una decena de discos y colaborado con diversos artistas de renombre en Brasil y América Latina.
En Brasil, las acusaciones de abuso sexual contra menores se tipifican en el Código Penal bajo el delito de «estupro de vulnerável» y llevan aparejadas penas muy severas. Ante la gravedad de estas denuncias, es habitual que los implicados recurran a declaraciones públicas o cartas abiertas para aclarar su posición antes de iniciar un proceso judicial.


