
Hegseth advierte de posible acción militar de EE.UU. contra Irán (Foto: Instagram)
Pete Hegseth, secretario de Defensa de Estados Unidos, aseguró que Washington se mantiene preparado para reanudar acciones militares contra Irán, a pesar de que la negociación actual entre ambas partes no ha culminado. Esta advertencia subraya la postura firme del Pentágono en un momento en el que las conversaciones diplomáticas buscan limitar las capacidades nucleares iraníes.
Desde la firma del Plan de Acción Integral Conjunto en 2015, conocido como JCPOA, Irán aceptó reducir significativamente su programa nuclear a cambio de la suspensión progresiva de sanciones internacionales. No obstante, la retirada unilateral de Estados Unidos de ese acuerdo en 2018 y la reimposición de sanciones complicaron el panorama. En ese contexto, las negociaciones recientes en Viena intentan restaurar las condiciones originales del JCPOA, aunque hasta la fecha no se ha alcanzado un consenso definitivo.
El anuncio de Pete Hegseth se produce en medio de reiteradas declaraciones de varios altos mandos militares estadounidenses, que han destacado la importancia de mantener desplegados en la región del Golfo Pérsico y el Oriente Medio grupos de combate naval, bases aéreas y sistemas antimisiles. Washington dispone allí de buques de guerra, aviones de combate y baterías de defensa antiaérea, así como de alianzas estratégicas con países de la zona para contener cualquier avance del programa armamentístico iraní.
Históricamente, las tensiones entre Irán y Estados Unidos han escalado en múltiples ocasiones, desde la crisis de los rehenes en 1979 hasta operaciones encubiertas y ataques selectivos. El asesinato en 2020 del general Qasem Soleimani, líder de la Fuerza Quds de Irán, por drones lanzados bajo órdenes de Washington, marcó uno de los episodios más críticos de la última década. Aquel ataque llevó a una breve escalada de represalias y obligó a reforzar los contingentes estadounidenses en Irak y Siria.
En el plano diplomático, las negociaciones sobre el acuerdo nuclear se desarrollan con la mediación de la Unión Europea y la participación indirecta de China y Rusia, que tienen intereses geopolíticos y comerciales con Irán. El objetivo común es garantizar que Teherán no desarrolle armas nucleares, limitando el enriquecimiento de uranio y manteniendo inspecciones rigurosas por parte del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Sin embargo, los desacuerdos persisten en torno a plazos, niveles de enriquecimiento y mecanismo de verificación.
A pesar del avance de las conversaciones, Pete Hegseth enfatizó que la negativa de Irán a aceptar ciertos puntos clave podría desencadenar una respuesta militar rápida. En este sentido, Washington confía en que la disuasión y la diplomacia vayan de la mano: la demostración de capacidad operativa refuerza la presión para que Irán retroceda en sus exigencias y facilite un acuerdo que evite un conflicto abierto.


