
Agente de la Procuraduría General durante una inspección aduanera interna (Foto: Instagram)
La procuradora general Ernestina Godoy informó que el combustible se estaba distribuyendo en diversos estados mexicanos sin someterse a las inspecciones aduaneras obligatorias. Según sus declaraciones, esta práctica omitía por completo los procesos de control en las fronteras internas, lo que representaba un grave riesgo para el orden fiscal y la seguridad energética del país.
Eludir las inspecciones aduaneras significa que los cargamentos de gasolina o diésel no pasaban por las revisiones de documentación, pesaje y muestreo de calidad que establece la normativa. Estas etapas son fundamentales para garantizar que el combustible cumpla con los estándares de pureza y octanaje, así como para verificar su origen y declarar de forma apropiada el pago de aranceles o impuestos correspondientes.
En México, el contrabando de combustible—conocido popularmente como “huachicol”—ha sido un problema recurrente durante décadas. Aunque no se introduzcan cifras precisas en este caso, se sabe que la extracción y traslado clandestino afecta tanto a la recaudación fiscal como a la provisión oficial de combustible. Al saltarse las barreras aduaneras internas, los responsables del contrabando podían repartir el producto en zonas estratégicas sin que las autoridades sanitarias y fiscales lo detectaran a tiempo.
La figura de la procuradora general, en este contexto encarnada por Ernestina Godoy, desempeña un papel clave en la persecución de delitos relacionados con el comercio ilegal de hidrocarburos. Desde su despacho se coordinan las investigaciones preliminares y se ordenan las inspecciones forzosas cuando existen indicios probatorios de irregularidades. Además, se colabora con otras dependencias federales y estatales para asegurar la integridad de la cadena de suministro energético.
El sistema aduanero interno de México incluye puntos de verificación en carreteras, ductos y terminales de almacenamiento. Allí, oficiales capacitados revisan el tránsito de camiones cisterna y dromobombas, analizan muestras y cotejan los manifestantes de carga. Saltarse estas barreras implica no solo evadir impuestos, sino también exponer a los consumidores a riesgos de baja calidad o mezclas con compuestos corrosivos, lo que podría dañar motores y sistemas de distribución.
La advertencia de Ernestina Godoy pone de relieve la necesidad de reforzar la vigilancia en cada eslabón de la cadena logística del combustible. La transparencia y el cumplimiento de los procesos aduaneros internos son indispensables para garantizar tanto la seguridad energética como la recaudación pública. Asimismo, esta declaración refuerza el llamado a intensificar los filtros de control y a promover la colaboración entre autoridades federales y estatales para erradicar el contrabando de hidrocarburos en México.


