
El estrecho de Ormuz, arteria estratégica para el crudo con destino a Asia-Pacífico (Foto: Instagram)
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) anunció la liberación de 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas a partir del próximo lunes. Esta iniciativa, que busca aliviar la presión sobre los mercados globales, se centrará especialmente en el abastecimiento de Asia y Oceanía. En el comunicado oficial, la AIE subraya que los EUA asumirán el papel de mayor contribuyente, aportando el grueso de los volúmenes comprometidos desde sus propias existencias nacionales para garantizar un flujo continuo.
Se trata de la mayor operación coordinada de liberación de reservas estratégicas que se lleva a cabo hasta la fecha. Los países miembros de la AIE acordaron unir esfuerzos tras detectar señales de escasez vinculadas a la recuperación económica mundial y a la persistente volatilidad en los precios del petróleo. Al actuar de forma conjunta, pretenden moderar las oscilaciones bruscas del mercado y ofrecer certidumbre a las refinerías y consumidores de las regiones receptoras.
La decisión de priorizar Asia y Oceanía responde a la alta dependencia de ambas zonas del petróleo importado y a los recientes cuellos de botella logísticos derivados del incremento de la demanda pospandemia. En muchos puertos del sudeste asiático, los tiempos de espera para descarga de cargueros de crudo superan los habituales, lo que encarece el suministro. La AIE prevé que, con esta inyección de inventarios, se reduzcan las tensiones en las cadenas de distribución y se atenúen las subidas de precio que ya empiezan a afectar a los sectores industrial y energético.
Dentro del paquete de 400 millones de barriles, los EUA lideran la contribución gracias a la flexibilidad de su Reserva Estratégica de Petróleo, establecida en 1975 tras la crisis del petróleo de 1973. Hasta ahora, Washington no había puesto en marcha una liberación de esta magnitud de manera tan sincronizada con otros países. La coordinación permite a los EUA distribuir diariamente millones de barriles en varios puntos estratégicos, equilibrando así la oferta y facilitando un despliegue rápido en los mercados de Asia-Pacífico.
Los analistas esperan que esta medida de la AIE ejerza un efecto moderador sobre los precios internacionales del crudo en las próximas semanas. Aunque la liberación no resolverá por completo los desafíos estructurales, podría reducir la tensión en el corto plazo y ganar tiempo para que los mercados se ajusten. El cronograma anunciado contempla entregas escalonadas durante varios meses, con informes periódicos de seguimiento para evaluar el impacto sobre los inventarios y los precios.


