
Flávio Bolsonaro declaró ante el Tribunal Superior Electoral un patrimonio de ocho millones de reales, incluidos 500.000 en cuentas corrientes. Viajó a Estados Unidos con su familia tras perder las elecciones presidenciales frente a Luiz Inácio Lula da Silva. (Foto: Instagram)
El senador brasileño Flávio Bolsonaro declaró ante el Tribunal Superior Electoral que posee bienes por valor de ocho millones de reales, incluidos 500.000 reales depositados en cuentas corrientes de bancos de Brasil. Según la información publicada, ese dinero podría servir para sufragar su estancia en Estados Unidos, adonde viajó con su familia tras perder las elecciones presidenciales frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
Una cuenta corriente permite disponer de los fondos de forma inmediata para los gastos cotidianos, según explica el Banco Central de Brasil. La declaración electoral recoge 500.000 reales como dinero disponible en efectivo, aunque no descarta que Bolsonaro tenga otras inversiones o fondos en el extranjero. El senador y sus familiares llegaron a Estados Unidos el miércoles 28 de octubre.
Adriano Marrocos, contable y asesor del Consejo Federal de Contabilidad, advierte de que retirar todo el dinero en efectivo estaría condicionado por los límites operativos de los cajeros automáticos. Según su estimación, Bolsonaro tendría que hacer retiradas sucesivas de entre 300 y 800 dólares cada vez y asumir el impuesto sobre operaciones financieras (IOF). Marrocos añade que, para los turistas, no se aplica otro impuesto en el momento de la retirada, pero que si se sacan más de 10.000 dólares en un solo día la entidad financiera comunicará la operación al organismo estadounidense equivalente al Consejo de Control de Actividades Financieras brasileño, el FinCEN.
El especialista precisa que ese tratamiento fiscal se refiere a brasileños que viajan por turismo y no se quedan en Estados Unidos ni comienzan allí una actividad profesional o empresarial. Si Bolsonaro abriera una cuenta en el país y moviera fondos para invertir, tendría que declararlos y pagar el impuesto sobre la renta, sostiene Marrocos. Las obligaciones concretas dependerían, por tanto, de la naturaleza y duración de su estancia.
El economista y profesor Renan Silva señala que no es necesario trasladar físicamente el dinero: los fondos podrían moverse mediante tarjetas de débito o crédito, transferencias internacionales o efectivo. Una remesa bancaria permitiría enviar los 500.000 reales en pocas operaciones, aunque, según Silva, cada una estaría sujeta a un IOF del 3,5 %. También indica que las operaciones de cambio se comunican al Banco Central y que, en función del volumen y del patrón de movimientos, pueden notificarse al organismo brasileño de control financiero. Añade que, si se dictara un bloqueo judicial de las cuentas en el marco de una investigación en el Tribunal Supremo Federal, las transferencias quedarían impedidas.
En la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,03 % de los votos válidos, frente al 45,16 % de Lula. En la segunda vuelta, el 25 de octubre, Lula revirtió el resultado y ganó con 64.256.232 votos, frente a los 59.826.041 de su rival: una diferencia aproximada de 4,43 millones. La fuente señala que la derrota fue reconocida por el Tribunal Superior Electoral, el Partido Liberal y otros partidos de la oposición, así como por el candidato a vicepresidente de Bolsonaro, Alfredo Gaspar, y por la comunidad internacional.
El avión privado de la familia salió de Argentina, hizo escala en Ecuador y aterrizó en el aeropuerto ejecutivo Miami-Opa Locka, en Miami, alrededor de las 10:25, hora de Brasilia, del 28 de octubre. El economista y profesor de la Universidad de Brasilia César Bergamini afirma que las obligaciones fiscales en Estados Unidos dependerán de la situación de estancia del senador. También recuerda que las cantidades superiores a 10.000 dólares deben declararse ante las autoridades y menciona la obligación de informar a la Hacienda brasileña sobre capitales de Brasil en el extranjero.


