Dunia Sibomana-Rodriguez, de 18 años, ha conquistado títulos de lucha libre en Estados Unidos tras sobrevivir a un ataque de chimpancés que mató a su hermano y a un primo en la República Democrática del Congo. El joven, que sufrió graves heridas en el rostro y se sometió a aproximadamente 16 cirugías, fue adoptado por una familia estadounidense y destacó en competiciones escolares en Nueva York. En 2026, logró un título nacional y obtuvo plaza en el equipo de la Universidad de Carolina del Norte.
El ataque tuvo lugar cuando Dunia tenía apenas seis años y jugaba con su hermano y un primo en las inmediaciones del Parque Nacional de Virunga, en el Congo. Los tres fueron sorprendidos por un grupo de chimpancés. Dunia fue el único superviviente, pero resultó con heridas tan graves que requirieron años de tratamiento médico. “Estaba con mi familia y aparecieron de la nada. Todo sucedió muy rápido”, explicó el joven al diario New York Post.
Durante el ataque, Dunia perdió los labios, el dedo medio de la mano izquierda y parte de la oreja derecha. Además sufrió lesiones en el rostro y en el antebrazo izquierdo, así como cicatrices en otras partes del cuerpo. Estas heridas comprometieron su capacidad para hablar y alimentarse con normalidad.
A los ocho años, fue trasladado a Estados Unidos para recibir atención especializada en el Hospital Infantil Stony Brook, en Nueva York. El tratamiento se hizo posible gracias al apoyo de la organización Smile Rescue Fund for Kids, que proporciona ayuda a menores con dificultades para acceder a cirugías reconstructivas.
Los médicos llevaron a cabo múltiples procedimientos para reconstruir las partes dañadas de su rostro, incluyendo los labios, utilizando tejidos extraídos de otras zonas de su propio cuerpo. A lo largo de los años, Dunia se sometió a unas 16 operaciones con el fin de remediar las consecuencias del ataque.
Al no contar con sus padres biológicos, el menor vivió con diferentes familias de acogida durante sus primeros años en Estados Unidos. Su vida cambió al conocer a Miguel Rodriguez, entrenador de lucha libre en Long Beach, estado de Nueva York.
Miguel y su familia seguían la trayectoria de Isaiah Bird, un joven atleta nacido sin piernas que encontró en la lucha libre la oportunidad de competir al máximo nivel. El encuentro entre Dunia y la familia Rodriguez se produjo durante una visita a la playa.
Elijah, hijo de Miguel, recuerda que la primera interacción entre Dunia e Isaiah fue curiosa: “Isaiah señaló el rostro de Dunia y preguntó: ‘¿Qué te pasó en la cara?’. Dunia señaló dónde deberían estar las piernas de Isaiah y respondió: ‘¿Qué te pasó a ti?’. Empezaron a bromear, fueron a la playa, surcaron las olas juntos y, a partir de ahí, nos hicimos amigos”.
Con el paso del tiempo, Dunia se integró plenamente en la rutina de la familia. Miguel y su esposa, Marissa Rodriguez, decidieron adoptarlo legalmente cuando él cursaba la educación primaria. Fue entonces cuando el joven comenzó a practicar lucha libre, disciplina que ya formaba parte de la vida de sus padres adoptivos. Bajo la tutela de Miguel, empezó a entrenar y a participar en competiciones escolares. “La lucha era perfecta para mí”, declaró Dunia.
Los resultados llegaron pronto. En 2022, con 14 años, Dunia se proclamó campeón estatal de lucha libre en Nueva York representando al instituto Long Beach High School. En los años siguientes amplió su palmarés con cinco títulos del condado de Nassau y tres campeonatos estatales, además de ser reconocido dos veces como luchador del año.
En marzo de 2026, alcanzó otro hito al ganar el campeonato nacional escolar de la National High School Coaches Association en la categoría de 56 kilos. Este éxito no solo consolidó su reputación en el deporte estudiantil, sino que también le abrió las puertas de la universidad.
Dunia obtuvo una beca para estudiar y competir en la Universidad de Carolina del Norte. Además de su carrera deportiva, el joven ha manifestado interés en cursar estudios relacionados con el mercado financiero. La oportunidad de formarse en una institución estadounidense representa un nuevo capítulo en su trayectoria, iniciada en el Congo y marcada por intensos tratamientos médicos tras el ataque.
Su historia ha trascendido el ámbito deportivo. En junio de 2026, Dunia fue homenajeado por los New York Yankees durante la HOPE Week, un evento del club de béisbol que reconoce a personas y organizaciones con impacto social positivo.
Hoy, Dunia continúa vinculado a la lucha libre y a la familia que le brindó un hogar. Tras años de cirugías, adaptación a un nuevo país y participación en torneos, el joven se prepara para continuar su carrera deportiva y académica en la universidad.


