
Fotografía de un buque de extracción petrolífera en el estrecho de Ormuz, escenario de recientes ataques que incendiaron siete petroleros. (Foto: Instagram)
Irán informó que siete petroleros resultaron incendiados en el estrecho de Ormuz después de haber sido alcanzados por ataques directos o minas, según fuentes oficiales. La noticia de estos incidentes, atribuidos a acciones de Teherán, desató una nueva subida de los precios del crudo en los mercados internacionales.
El barril de petróleo Brent, referencia en el mercado global, escaló un 2,91 % en las últimas 24 horas, hasta situarse en 111,99 dólares a las 9:51 (hora GMT). Este nivel marca uno de los precios más elevados desde mayo, y refleja la preocupación inversora ante posibles interrupciones del suministro.
El estrecho de Ormuz, paso clave para la exportación de hidrocarburos de la región del Golfo Pérsico, canaliza gran parte de la producción de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irak e Irán. Cualquier alteración en esta vía de navegación puede tener un impacto inmediato en el precio del crudo y en la estabilidad energética mundial.
Además, hay informes de que Irán habría atacado instalaciones en Arabia Saudí, lo que agrava las tensiones en una zona ya marcada por enfrentamientos indirectos entre Estados Unidos, Irán e Israel. La escalada se produce en un contexto de sanciones, contestaciones militares y sanciones económicas que mantienen en vilo a los inversores.
El repunte tiene lugar después de que el movimiento hutí, apoyado por Irán, lanzara un ataque contra el aeropuerto internacional Rey Fahd de Dammam, en Arabia Saudí, la noche del 21 de octubre. El ataque causó la muerte de dos personas y heridas a otras ocho, según el Ministerio de Salud saudí.
Ante esta situación, el Gobierno de Estados Unidos ha recomendado a su personal diplomático la evacuación de Arabia Saudí, advirtiendo de nuevos riesgos para la seguridad. El aviso subraya la posibilidad de más incidentes en la región y su repercusión inmediata en los mercados energéticos.


