
Donald Trump flanqueado por Volodymyr Zelensky (izquierda) y Vladimir Putin (derecha) en el contexto de la escalada del conflicto en Ucrania (Foto: Instagram)
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó públicamente la conveniencia de buscar “un nuevo líder que consiga cerrar acuerdos” en sustitución de Volodymyr Zelensky, lo que ha avivado la escalada del conflicto en Ucrania. La propuesta se produce en medio de denuncias de Kiev sobre restricciones a sus mecanismos de defensa y el temor creciente a que Washington reduzca su ayuda militar y de inteligencia.
En las últimas semanas, Trump ha intensificado su presión sobre el Gobierno ucraniano para que ponga fin a los ataques contra refinerías e instalaciones energéticas rusas. Al mismo tiempo, el mandatario anunció un acuerdo para importar diésel de Rusia, una medida que provocó críticas de Kiev y de varios países europeos por la posible inyección de recursos al Kremlin en plena guerra.
La tensión bilateral coincide con informaciones sobre fallos en los sistemas de alerta temprana ante bombardeos rusos y limitaciones en los servicios de comunicación vía satélite que emplean las fuerzas ucranianas. Estas incidencias han alimentado el temor de que EE.UU. esté reduciendo, de hecho, la cooperación en inteligencia, pese a que Trump aseguró el martes 13 de octubre que Washington seguía compartiendo información con Kiev.
El miércoles 14 de octubre, Rusia lanzó más de 120 drones y 39 misiles balísticos contra la región central y el este de Ucrania, alcanzando Kiev y Járkov y dañando infraestructuras de petróleo, gas y energía. Según Zelensky, esos ataques dejaron sin electricidad a más de 600.000 personas, y muchos de los misiles se detectaron sin el aviso previo habitual de los aliados, lo que impidió que autoridades y ciudadanos pudieran refugiarse a tiempo.
Al día siguiente, el presidente ruso, Vladimir Putin, defendió estas operaciones como respuesta a bombardeos ucranianos contra objetivos en territorio ruso. “Fueron ellos quienes dieron el primer paso. Nosotros, aunque tardíos, comenzamos a responder”, declaró. Además, acusó a Kiev de recurrir a sus socios internacionales para presionar a Moscú cuando sus propias infraestructuras están bajo ataque.
Por otro lado, el Gobierno ucraniano denunció que se habían impuesto restricciones súbitas a los sistemas satelitales Starlink, de SpaceX, y Starshield, la versión militar estadounidense. El asesor del presidente Zelensky, Serhiy Beskrestnov, afirmó que las fuerzas de defensa fueron “tomadas por sorpresa” y que la falta de acceso a estos servicios había interrumpido varias misiones. Elon Musk, propietario de SpaceX, negó haber limitado la velocidad de Starlink y afirmó que Starshield pertenece al Ejecutivo de EE.UU. y está bajo su control, insistiendo en que el canal comercial no debe emplearse en operaciones ofensivas.
Ante la continuidad de los bombardeos rusos, Zelensky anunció además la reactivación de los ataques contra refinerías en suelo ruso, suspendidos previamente para facilitar una posible tregua energética. El líder ucraniano calificó de “peligrosa” la brecha en el intercambio de inteligencia con EE.UU. y advirtió que estos ataques a infraestructuras energéticas se han convertido en uno de los principales ejes de la disputa bélica.
La disputa sobre la guerra energética se suma a las críticas directas de Trump a la capacidad de Zelensky para negociar con Moscú. Durante el fin de semana, el mandatario estadounidense insistió en que Ucrania debía elegir un nuevo presidente, cuestionando la gestión actual. El propio Zelensky reconoció el miércoles 14 de octubre que le resultaba “doloroso” ver a Trump ponerse en contra de los intereses ucranianos y admitió sentirse “traicionado”, lamentando la pérdida de “un socio fuerte”.


