El influencer Adam Wheatley habló sobre su matrimonio con Briel Adams-Wheatley, una creadora de contenido brasileña nacida sin brazos ni piernas debido a una condición rara. En un vídeo publicado en sus redes sociales, él contó cómo recibió la decisión de su esposa de iniciar una transición de género, un proceso que comenzó después de la celebración de su boda.
Briel nació en São Paulo con síndrome de Hanhart, una anomalía congénita que afecta el desarrollo de las extremidades superiores e inferiores. Esta afección puede ir acompañada de otras malformaciones orofaciales y, en muchos casos, requiere apoyo especializado en fisioterapia y terapias ocupacionales desde la infancia. Tras su nacimiento, Briel fue adoptada por una familia de Utah, en Estados Unidos, donde creció y recibió cuidados médicos y educativos adaptados a sus necesidades. Actualmente, combina su día a día con la creación de contenidos en redes sociales, alcanzando millones de seguidores interesados en su experiencia como mujer trans y persona con discapacidad.
El encuentro de Briel y Adam tuvo lugar en febrero de 2020 a través de una aplicación de citas en línea. Esta plataforma permite a usuarios de diferentes partes del mundo conocerse mediante perfiles y mensajes directos. En aquel momento, Briel aún se identificaba como hombre y compartía esa etapa de su vida con el que hoy es su marido. Pocos meses después de iniciar el noviazgo, decidieron pasar por el altar en una ceremonia íntima.
“Comencé mi transición un año después de casarnos, ¿cierto?”, le preguntó Briel a Adam durante la grabación. “Creo que sí, pero tú me lo contaste mucho antes de hacerlo público”, respondió él. Según explicó la influencer, Adam fue la primera persona con la que abordó su identidad de género, incluso antes de hablarlo con su familia o sus amigos más cercanos.
Antes de dar el paso, Briel manifestó dudas propias de quien explora su identidad: “También te dije un poco antes de casarnos que estaba sintiendo estas cosas, pero no tenía la seguridad de si realmente iba a sentirme cómoda o si seguiría adelante con el proceso”. Esta reflexión es habitual entre quienes consideran una transición de género, ya que implica cuestiones médicas, psicológicas y sociales que requieren evaluación y acompañamiento profesional.
Al ampliar públicamente su transición, Briel esperó unos meses para preparar el entorno y su comunidad de seguidores. “Adam fue el primero en saberlo, antes que cualquiera. Y tardé un tiempo en hacerlo público también; ya había iniciado algunos cambios en privado”, relató. Para muchos creadores de contenido, gestionar la intimidad y la exposición en redes sociales es un desafío que exige equilibrio y estrategia.
Cuando se le preguntó a Adam cómo vivió la noticia, señaló que sus sentimientos hacia su esposa no cambiaron: “Me hace muy feliz que haya descubierto quién es. He notado una gran diferencia en su confianza y en su felicidad”. A continuación, añadió: “Me enamoré de ella, no de lo que era, sino de la persona que es”.
Adam también reveló las dificultades prácticas a las que se enfrentó, como adaptarse al nuevo nombre y a los pronombres de Briel. Durante un tiempo, la influencer aún no había comunicado su transición a todos sus conocidos, lo que obligó a Adam a prestar atención constante para no incurrir en errores al referirse a ella. Este tipo de ajuste lingüístico es parte de muchas historias de parejas en las que uno de los miembros cambia de nombre o pronombres, y suele requerir paciencia y comprensión mutua.
Pese a estos retos, ambos describen el proceso como un periodo de aprendizaje compartido. “Fue mucho aprendizaje, pero resultó ser una buena experiencia. Ella tuvo mucha paciencia conmigo”, confesó Adam. Hoy, Briel cuenta con más de cinco millones de seguidores en TikTok y supera el millón en Instagram, donde comparte su rutina diaria con Adam y aborda temas de interés como la discapacidad, la diversidad y la visibilidad trans.


