
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, durante una rueda de prensa en la sede del organismo. (Foto: Instagram)
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el 6 de octubre que el riesgo de una epidemia de peste neumónica en Rusia es bajo, tras la muerte de una técnica de laboratorio en Irkutsk. La institución valoró el peligro como “moderado a bajo” en esa provincia siberiana, “bajo” en el resto del país y “muy bajo” para Europa. La trabajadora, de 28 años, falleció el 2 de octubre tras desarrollar una neumonía de causa aún desconocida en un centro dedicado al estudio y control de la peste.
“Todos los contactos de la paciente fueron identificados y están siendo monitoreados para detectar posibles síntomas; hasta el momento ninguno ha presentado alteraciones”, afirmó la portavoz de la OMS, Christian Lindmeier. Con esta medida, la organización busca asegurar una vigilancia estrecha de quienes convivieron o compartieron espacios laborales con la técnica fallecida.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, indicó que el organismo sigue de cerca la evolución del caso. Según informó, las autoridades sanitarias rusas no habían registrado brotes recientes de peste en la región de Irkutsk. Asimismo, solicitó información adicional para esclarecer el patógeno responsable de la neumonía y los reportes sobre otro empleado con síntomas similares. “El intercambio oportuno, completo y transparente de datos, conforme al Reglamento Sanitario Internacional, es esencial para descartar versiones contradictorias y evaluar con precisión los riesgos para la salud pública”, subrayó.
De acuerdo con medios rusos, unos 60 trabajadores del laboratorio quedaron en aislamiento desde el pasado viernes, a la espera de resultados. El mismo día 6, la Embajada de Estados Unidos en Moscú recomendó a sus ciudadanos abandonar el país “inmediatamente” como medida de precaución. En su comunicado, el organismo diplomático calificó el incidente de sospechoso, pero no confirmó que la muerte estuviera directamente vinculada a la peste neumónica.
La peste neumónica es una forma grave de infección pulmonar causada por la bacteria Yersinia pestis. Se transmite entre humanos por inhalación de gotículas respiratorias y puede derivar en una neumonía severa que, de no tratarse de forma rápida con antibióticos, puede resultar mortal en pocos días. Las autoridades rusas aseguran, sin embargo, que no existen indicios de un accidente en el laboratorio ni de exposición a material contaminado que justificara el contagio de la investigadora.


