Un adolescente de 17 años fue detenido bajo sospecha de asesinar a su madre, de 45 años, y a su hermano, de 14, en Acton, Massachusetts, en Estados Unidos. Según informó la policía local y la oficina de la Fiscalía del condado de Middlesex, el joven habría mostrado un comportamiento inquietante en las semanas previas y presuntamente empleó el chatbot ChatGPT para generar relatos fantásticos relacionados con el crimen antes de cometer los hechos.
El menor, identificado únicamente por las iniciales A. A., cursaba estudios en la Acton-Boxborough Regional High School. De acuerdo con la fiscal Marian Ryan, el joven solicitó al chatbot ideas o tramas “al estilo de novelas góticas” que implicaran el asesinato de familiares. No obstante, las autoridades no han establecido si el contenido generado guardaba una relación directa con las muertes reales.
Los hechos se remontan al pasado martes 11, cuando el padre del adolescente alertó a la policía al detectar que un profesor particular había intentado entrar en la vivienda sin éxito. El progenitor había hablado con su esposa por última vez esa misma mañana antes de salir para su trabajo. Durante la tarde, los agentes acudieron al domicilio sobre las 18:30 horas y, al llevar a cabo la inspección de rutina, hallaron el cuerpo del hermano de 14 años en la planta baja y el de la madre en el sótano de la casa. Por el momento, la forma en que ambas víctimas perdieron la vida no ha sido divulgada oficialmente.
Tras su detención, el joven quedó bajo custodia y será procesado como adulto, según el sistema judicial de Massachusetts. En Estados Unidos, la legislación varía entre estados, pero en ciertos casos de extrema gravedad, un menor puede enfrentarse a cargos en un tribunal superior y ser juzgado de manera equivalente a una persona mayor de edad.
ChatGPT es un modelo de lenguaje desarrollado por la empresa OpenAI. Funciona mediante técnicas de inteligencia artificial y aprendizaje automático, basándose en grandes volúmenes de texto para generar respuestas coherentes y creativas a las consultas de los usuarios. Desde su lanzamiento, este tipo de sistemas ha suscitado debates sobre su posible influencia en el comportamiento humano y sobre la necesidad de establecer límites éticos o de supervisión en su uso, especialmente entre adolescentes.
La Acton-Boxborough Regional High School, donde estudiaba el joven, es un centro público que atiende a estudiantes de varios municipios del condado de Middlesex. Hasta ahora, el distrito escolar no ha emitido comentarios oficiales sobre el caso, aunque fuentes consultadas por la prensa local apuntan a que no se detectaron incidentes previos de agresividad extrema por parte del estudiante.
El suceso ha generado inquietud en la comunidad sobre el uso de herramientas de inteligencia artificial sin la debida supervisión. Diversos expertos en ética digital y psicólogos han señalado la importancia de que padres, tutores y centros educativos conozcan los contenidos a los que acceden los menores y fomenten un diálogo abierto acerca de los riesgos y responsabilidades asociados.
La investigación permanece abierta. Las autoridades continúan revisando los registros del ChatGPT utilizado por el joven y analizando si existieron otros indicadores de alerta previos a los homicidios. Mientras tanto, el acusado permanece internado en un centro de menores a la espera de la celebración de la vista preliminar, en la que se decidirá si se le imponen fianzas, si avanza el proceso como adulto y qué estrategia de defensa presentará su equipo legal.
Este caso subraya los desafíos que plantean las tecnologías emergentes en la adolescencia y el papel de la justicia en casos de extrema violencia cometidos por personas menores de edad.


