La desaparición de la perra Valerie parecía no tener un final feliz. Esta perra de raza dachshund miniatura pasó nada menos que 529 días completamente sola en la Isla Canguro, en Australia Meridional, después de escaparse durante un viaje familiar. Contra todo pronóstico, fue rescatada con vida, en buen estado de salud y con unos 4 kg más de peso que cuando desapareció, un aumento de peso sorprendente atribuible a su adaptación a la naturaleza salvaje.
Valerie tenía apenas un año de edad cuando desapareció en noviembre de 2023. Sus tutores, Georgia Gardner y Josh Fishlock, se encontraban acampando en un área remota de la isla y habían dejado a la perra encerrada en un pequeño cercado mientras salían a pescar en la costa. En algún momento, la perra encontró la manera de escaparse y se internó en la densa vegetación de la isla, lugar conocido por su terreno abrupto y la presencia de animales salvajes peligrosos, como serpientes venenosas y zorros salvajes.
Durante las primeras semanas, la pareja recorrió senderos y claros con la esperanza de encontrar a la perra, pero la geografía accidentada y la extensión de la isla—que abarca más de 4.400 km²—hicieron de la búsqueda una tarea prácticamente imposible. Con el paso del tiempo, y ante la imposibilidad de continuar, los tutores regresaron a su domicilio en el continente australiano temiendo lo peor, convencidos de que Valerie no podría sobrevivir en un entorno hostil.
La raza dachshund, originaria de Alemania, se caracteriza por un cuerpo alargado, patas cortas y un pelaje variable que puede ser liso, duro o de tipo pelo de alambre. Pese a su tamaño reducido, estos perros son conocidos por su valentía y determinación a la hora de explorar madrigueras o terrenos complicados, rasgos que, en este caso, pudieron haber ayudado a Valerie a enfrentar desafíos como la búsqueda de agua, refugio y alimento en un hábitat totalmente ajeno a una mascota doméstica.
La Isla Canguro se sitúa a unos 14 km al sudoeste de la costa de Australia Meridional y goza de un clima mediterráneo, con veranos cálidos y secos e inviernos suaves. Su paisaje combina bosques de eucaliptos, pastizales y playas rocosas, lo que exige a los animales destrezas de caza y habilidades de supervivencia muy específicas. Durante los meses que la perra vivió en libertad, debió aprender a detectar fuentes de agua dulce, esquivar posibles depredadores y, presumiblemente, aprovechar restos que pudieran dejar residuos de pescado cerca de las zonas pesqueras.
Meses después de su desaparición, algunos vecinos empezaron a reportar avistamientos de una pequeña dachshund con una característica correa rosa. Estas observaciones activaron una operación de rescate liderada por la organización Kangala Wildlife Rescue, especializada en la conservación de la fauna y en la localización de animales perdidos. El equipo instaló cámaras trampa en diferentes puntos, distribuyó alimentos atractivos para perros y colocó objetos impregnados con el olor de la tutora de Valerie, con el fin de crear un perímetro olfativo que guiara a la perra hacia un lugar seguro.
Tras varias semanas de intentos sin éxito, los voluntarios consiguieron atraer a Valerie a una jaula de captura controlada de manera remota. En el instante oportuno, se accionó la puerta y luego se accedió con cautela para ganarse nuevamente la confianza del animal. Según informó Kangala Wildlife Rescue, la perra fue hallada en perfectas condiciones de salud: no mostraba signos de desnutrición y, de hecho, su peso superaba en aproximadamente 4 kg al registrado antes de perderse, un resultado inesperado que los veterinarios atribuyen a la combinación de dieta natural y al desarrollo muscular derivado de su constante actividad física.
Durante el tiempo de reclusión forzosa en la naturaleza, Valerie debió perfeccionar habilidades básicas de caza, como la captura de pequeños roedores o la búsqueda de restos de peces en la orilla, además de sortear episodios de lluvia intensa y temperaturas variables. Una vez rescatada, recibió atención veterinaria, vacunaciones y los tratamientos antiparasitarios necesarios antes de reencontrarse con sus tutores. El emotivo reencuentro supuso el cierre de una historia de supervivencia que ha conmovido a amantes de los animales en distintos puntos del planeta y que pone de manifiesto la resiliencia de los perros incluso en condiciones extremas.


