
Volodymyr Zelensky en Kiev durante el anuncio del relevo en el mando militar ucraniano. (Foto: Instagram)
El presidente Volodymyr Zelensky ha destituido al general Oleksandr Syrskyi y ha designado a Mykhailo Drapatyi como nuevo comandante de las Fuerzas Armadas de Ucrania. La decisión se produce en medio de una profunda crisis política interna que cuestiona la gestión militar y pone en jaque la cohesión del mando en un momento clave para la defensa nacional.
Oleksandr Syrskyi, quien ocupaba hasta ahora el puesto más alto en la jerarquía castrense ucraniana, dirigía las operaciones desde que recibió el encargo de reorganizar las tropas tras la invasión rusa a gran escala iniciada en febrero de 2022. Su trayectoria incluyó años de servicio en zonas de conflicto y una reputación consolidada entre los mandos por su estilo directo y su insistencia en adaptarse a tácticas de guerra moderna.
La sustitución de Oleksandr Syrskyi por Mykhailo Drapatyi responde, según fuentes oficiales, a la necesidad de introducir cambios en la dirección estratégica ante los desafíos que afronta Ucrania en el frente y en la retaguardia política. Mykhailo Drapatyi asume ahora la responsabilidad de coordinar a los distintos cuerpos militares, supervisar la logística y reforzar los sistemas de inteligencia en colaboración con los aliados internacionales.
Este movimiento del presidente Volodymyr Zelensky se enmarca en un contexto de disputas entre el poder ejecutivo y algunos sectores del Estado Mayor. Las críticas se han centrado en la percepción de desacuerdos sobre la asignación de recursos, la dirección de las operaciones militares y las demandas de mayor transparencia en el uso de la ayuda extranjera. En los últimos meses, varios altos mandos habían expresado su preocupación por la falta de equipamiento y la fatiga de las tropas.
En su trayectoria, Mykhailo Drapatyi ha desempeñado distintos cargos de responsabilidad en la estructura de mando general, participando en misiones de mantenimiento de la paz y en ejercicios conjuntos con países de la OTAN. Aunque su perfil es menos mediático que el de Oleksandr Syrskyi, Drapatyi goza de un respaldo sólido entre oficiales de carrera por su experiencia en planificación estratégica y su formación académica en academias militares europeas.
La crisis política que atraviesa Ucrania no solo afecta al ámbito militar, sino que también ha tensionado al Parlamento y al Gobierno en Kiev. Diversos grupos parlamentarios han instado a Volodymyr Zelensky a presentar un plan de reformas que garantice la rendición de cuentas y la profesionalización de las Fuerzas Armadas. En este escenario, el relevo de mando pretende enviar un mensaje de renovación y de ajuste táctico frente a las amenazas externas.
Analistas consultados indican que, pese a la continuidad de la guerra en el este del país y al apoyo sustancial de la comunidad internacional, la crisis interna podría mermar la moral de las tropas y ralentizar la toma de decisiones en el alto mando. La designación de Mykhailo Drapatyi busca estabilizar el mando militar y reforzar la coordinación con los responsables políticos, un objetivo clave para que Volodymyr Zelensky mantenga la unidad nacional.
En definitiva, la destitución de Oleksandr Syrskyi y el nombramiento de Mykhailo Drapatyi reflejan la voluntad de Volodymyr Zelensky de reconfigurar la cúpula castrense en un momento determinante para Ucrania. La evolución de esta maniobra será clave para evaluar si logra cohesionar las fuerzas armadas y responder con eficacia a los retos que presenta la guerra y la política interna.


