
El asesor especial de Lula y el canciller Wang Yi durante su encuentro en Pekín, con las banderas de Brasil y China en primer plano. (Foto: Instagram)
El Assessor especial de Lula (PT) y el chanceler chino Wang Yi condenaron las tentativas de ingerencia en los asuntos internos de otras naciones, al subrayar la importancia del respeto mutuo y de la soberanía estatal. En un comunicado conjunto, ambos líderes enfatizaron que la intromisión externa socava los principios fundamentales de la coexistencia pacífica y debilita la confianza entre los países involucrados.
El funcionario brasileño vinculó su declaración a la trayectoria diplomática del Partido dos Trabalhadores (PT), recordando que el gobierno de Lula (PT) ha defendido históricamente la autodeterminación de los pueblos. Por su parte, Wang Yi reforzó el compromiso de China con las Cinco Principios de Coexistencia Pacífica, un marco que prioriza el respeto a las fronteras y prohíbe la intervención en asuntos internos de los Estados soberanos.
Wang Yi destacó que la postura china se basa en su larga tradición de política exterior, que desde mediados del siglo XX rechaza cualquier forma de presión o coerción sobre otros gobiernos. “La no intervención es un pilar de nuestras relaciones internacionales”, afirmó el canciller chino, recordando que estos principios han guiado la actuación de Pekín en foros multilaterales y bilaterales.
Por su parte, el Assessor especial de Lula (PT) hizo hincapié en que Brasil comparte plenamente ese enfoque y ha buscado impulsar mecanismos de diálogo que eviten la imposición de sanciones unilaterales o acciones diplomáticas coercitivas. Según su visión, el respeto a la soberanía y la igualdad jurídica entre los Estados son esenciales para garantizar la estabilidad política y económica de las regiones afectadas.
Históricamente, el principio de no intervención está consagrado en la Carta de las Naciones Unidas, que establece el derecho de todos los Estados a la autodeterminación y prohíbe la injerencia en sus asuntos internos. Tanto Brasil como China han invocado ese marco jurídico en diversas ocasiones para rechazar actos externos que pudieran alterar el orden constitucional o político de un país, defendiendo soluciones pacíficas basadas en el diálogo.
La coalición entre Brasil y China en asuntos de política exterior ha cobrado mayor relevancia en los últimos años, con intercambios regulares entre ministros y visitas de alto nivel. El respaldo mutuo a la soberanía y la no intervención sirve de base para fortalecer la cooperación comercial, tecnológica y cultural entre ambos gobiernos, al tiempo que promueve una arquitectura global más equitativa.
En conclusión, el mensaje conjunto del Assessor especial de Lula (PT) y del chanciler Wang Yi reafirma la vigencia de los principios de no intervención y respeto a la soberanía. Este posicionamiento refuerza la voluntad de Brasil y China de actuar de manera coordinada en la defensa de un orden internacional basado en la legalidad, la igualdad entre Estados y el rechazo a cualquier forma de coerción.


