El padre de Helena, la bebé de 10 meses que falleció en Fortaleza, publicó una carta abierta en las redes sociales tras la divulgación del informe pericial. Erisvaldo Almeida describió el profundo dolor por la pérdida de su hija, expuso su versión de los hechos previos a la tragedia y formuló acusaciones graves contra la madre de la niña. En el texto, también exigió la responsabilidad de los involucrados y finalizó el mensaje con un homenaje emotivo a la bebé.
En la carta abierta redactada este viernes (17), Erisvaldo, visiblemente conmocionado, relató el duelo y el impacto por la muerte de Helena, ocurrida el lunes (13) en el barrio Dionísio Torres. Afirmó haber escrito “con el corazón hecho pedazos” para expresar el vacío que invadió a su familia y la necesidad de dar a conocer su versión de la historia.
Erisvaldo sostuvo que jamás imaginó tener que despedirse de una niña de solo 10 meses y atribuyó la responsabilidad de lo sucedido a la madre, Yzabelle. Según él, el informe pericial respaldó su relato de que, la noche del domingo, la madre llevó a la bebé a un encuentro en el que hubo consumo de alcohol con el hermano de ella, la cuñada, un novio ocasional identificado como Ray y el primo de este, Levi. La menor quedó al cuidado de su madre en una habitación separada de los demás adultos, todos bajo los efectos del alcohol, lo cual, en la opinión del padre, contribuyó al desenlace fatal.
Declaró que familiares advirtieron a Yzabelle de no llevar a Helena a ese entorno, pero ella desoyó la recomendación y asumió la responsabilidad de la niña. “Yzabelle tenía el control total y debía tener un cuidado absoluto, ya que mi hija estaba bajo su responsabilidad. Ninguna madre deja sola a una bebé de 10 meses”, subrayó Erisvaldo, enfatizando que la conducta de la madre vulneró su deber de protección.
El padre también acusó a Yzabelle de ofrecer versiones contradictorias sobre lo ocurrido y de intentar eludir su culpa. Además, relató que se le impide mantener contacto con el hijo de 3 años de la pareja, Heitor, situación que, según él, agrava el sufrimiento de toda la familia.
Por último, Erisvaldo interpretó el informe pericial como el descarte de violencia sexual y responsabilizó a la madre de la negligencia que provocó la muerte de Helena, señalando igualmente a uno de los sospechosos por el homicidio de la niña. Concluyó la carta afirmando que la bebé vivirá por siempre en su memoria y pidió oraciones para enfrentar el duelo, reiterando el amor y la esperanza de un reencuentro algún día.
Contexto adicional:
En Brasil, toda muerte de menor de edad con circunstancias sospechosas es investigada por la Policía Civil, que recaba pruebas mediante el informe pericial, elaborado por peritos forenses. Este documento analiza lesiones, causas de muerte y posibles indicios de agresión, y sirve de base para esclarecer la dinámica del suceso y orientar a las autoridades judiciales.
El Estatuto de la Criança e do Adolescente (ECA) establece el deber de cuidado y protección de los menores y sanciona la negligencia o el abandono que ponga en riesgo su integridad física o moral. La omisión de asistencia o la desatención en el cuidado pueden ser consideradas delito, según el Código Penal brasileño, que tipifica el homicidio culposo y establece penas severas cuando hay descuido que ocasiona la muerte.
La divulgación de informes periciales genera un gran impacto social, pues aporta datos técnicos esenciales para comprender la cronología de los hechos y determinar la participación de cada presunto responsable. En los casos que involucran sospechas de abuso o muerte de niños, los procedimientos judiciales suelen incluir diligencias, necropsia, toma de testimonios y avalúo de pruebas documentales, a fin de garantizar un proceso transparente y justo.
La sociedad civil y las organizaciones de defensa de los derechos del niño reclaman en estos episodios la pronta conclusión de las investigaciones y la aplicación de sanciones ejemplares, con el fin de proteger a las víctimas más vulnerables y evitar la repetición de tragedias similares.


