Laura Budreviciene, una británica y madre de dos hijos, reveló en internet su impresionante transformación tras perder 152 kg. Los médicos le advirtieron que “no llegaría a los 30 años” si no lograba reducir peso. En aquel momento, Laura alcanzaba los 232 kg y consumía alrededor de 8.000 calorías al día, principalmente procedentes de comida rápida y refrescos.
Residente en Mansfield, Inglaterra, Laura —que ahora tiene 29 años— relató al diario The Sun que había intentado dietas desde los 11 años sin conseguir resultados duraderos. En su punto más alto de peso, superaba los 230 kg y sus hábitos alimenticios incluían ingestas frecuentes de hamburguesas, patatas fritas y bebidas azucaradas. A pesar de los reiterados avisos de los profesionales sanitarios, no tomó realmente conciencia de su situación hasta que sufrió un aborto espontáneo a los 22 años.
Fue entonces cuando decidió someterse a una cirugía de bypass gástrico en octubre de 2020. Este tipo de intervención forma parte de las llamadas cirugías bariátricas, indicadas habitualmente para pacientes con un índice de masa corporal (IMC) superior a 40 o con complicaciones graves asociadas a la obesidad. Durante la operación, al rededor del 80 % de su estómago fue seccionado para limitar la capacidad de alimento y reducir la absorción calórica.
En la primera semana tras la intervención, Laura perdió 6,35 kg, y en los seis primeros meses alcanzó una reducción de 63,5 kg. Posteriormente, incorporó un tratamiento con las llamadas “penas emagrecedoras” —medicamentos inyectables que favorecen la saciedad— con el que continuó perdiendo peso hasta totalizar 152 kg desde el año 2020. Gracias a este cambio, pudo también llevar a término los embarazos de sus dos hijas, pues asegura que de no haber mejorado su salud no habría sido posible concebir ni gestar de forma segura.
Hoy en día, Laura pesa en torno a los 80 kg y considera a sus hijas como “su mayor victoria, más allá de la báscula”. El pasado mes de junio se sometió a una cirugía adicional para retirar el exceso de piel, un procedimiento común tras grandes pérdidas de peso para mejorar la movilidad y la salud dermatológica.
La obesidad es uno de los principales retos de salud pública en el Reino Unido, donde las tasas han ido en aumento durante las últimas décadas. Según datos oficiales, más de un tercio de la población adulta tiene un IMC que supera los parámetros considerados de “sobrepeso” o “obesidad”. Este exceso de masa corporal se asocia con mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, hipertensión y problemas articulares, entre otras complicaciones.
Existen diversas estrategias para abordar el sobrepeso: cambios en la dieta —reducción de azúcares y grasas saturadas, aumento de fibra y verduras—, incremento de la actividad física, apoyo psicológico y, en casos extremos, intervenciones quirúrgicas como el bypass o la gastrectomía en manga (sleeve gastrectomy). Estas últimas requieren de un estricto seguimiento nutricional y de hábitos de vida saludables para garantizar resultados sostenibles a largo plazo.
“Mi principal consejo para quienes buscan mejorar su salud es ‘simplemente empezar’”, declaró Laura al tabloide británico. “Yo esperé mucho tiempo a que llegara la ‘segunda oportunidad’ el lunes, pero si tienes motivación, hazlo ya”. Su historia ha inspirado a miles de personas en redes sociales, donde comparte fotografías del antes y después, así como recomendaciones sobre actividad física adaptada y recetas bajas en calorías.


