Neymar volvió a ser el centro de atención en la selección brasileña, pero ahora por un motivo ajeno a los terrenos de juego. Tras un diagnóstico inicial de edema en la pantorrilla, se confirmó este jueves 28 de mayo una lesión muscular de grado 2, que exige cuidados mucho más intensos que una simple sobrecarga.
La nueva información modifica el escenario para el delantero a las puertas de la Copa del Mundo. Queda descartado de los dos partidos amistosos de preparación de Brasil: contra Panamá, en el Maracaná el domingo 31 de mayo, y contra Egipto el 6 de junio en Cleveland, Estados Unidos. Según Rodrigo Lasmar, médico de la CBF, la previsión es que Neymar recupere la alta médica en un plazo de dos a tres semanas.
Este calendario, sin embargo, resulta muy apretado. Si la recuperación sigue el escenario más optimista, Neymar podría estar disponible apenas dos días antes del debut de su selección en la competición. De prolongarse más el plazo, el primer encuentro del Mundial podría quedar comprometido.
¿Qué significa lesión de grado 2?
La lesión de grado 2 se produce cuando hay una ruptura parcial de las fibras musculares. En otras palabras, no se trata solo de una inflamación leve o de un esguince pasajero. Parte de la musculatura se rompe de verdad, provocando dolor, pérdida parcial de fuerza y limitación funcional.
“En estos casos, significa que hubo una rotura parcial de las fibras del músculo. No es solo una sobrecarga o una inflamación leve. Hay un desgarro real en parte de la musculatura”, analiza Eduardo Ramalho, médico ortopedista y especialista en traumatismos deportivos.
Los músculos están formados por miles de fibras que funcionan como pequeños cables elásticos. Cuando la carga aplicada supera la capacidad que el músculo puede soportar, algunas de esas fibras ceden. En el fútbol, esto puede suceder en arrancadas, cambios bruscos de dirección, aceleraciones, saltos y movimientos repetidos a alta intensidad.
Mário Lenza, médico ortopedista del Hospital Israelita Albert Einstein, explica que esas fibras trabajan en conjunto para generar fuerza y movimiento. Cuando se rompen parte de ellas, el músculo pierde eficiencia. El atleta incluso puede continuar andando, pero no estará en condiciones de exigir a esa región la misma explosividad que habitualmente.
¿Por qué preocupa la lesión en la pantorrilla?
La pantorrilla desempeña un papel esencial en el fútbol. Participa en la impulsión, la carrera, la desaceleración, los saltos y los movimientos rápidos que un delantero necesita ejecutar en múltiples ocasiones durante un partido. Por eso, una lesión en esa zona enciende una señal de alerta importante.
“Aunque no sea la forma más grave posible, una lesión de grado 2 merece mucha atención, especialmente en un deportista de élite como Neymar, porque la pantorrilla es una musculatura muy exigida en el fútbol”, comenta Ramalho.
En el deporte de alto rendimiento, el riesgo de lesiones aumenta por la suma de varios factores: secuencia de partidos, desgaste acumulado, fatiga muscular, escaso tiempo de recuperación e historial de lesiones anteriores. Es como una estructura que ha estado trabajando cerca de su límite y, en un determinado momento, no consigue absorber más tensión.
Neymar sintió molestias en la pantorrilla durante el enfrentamiento del Santos contra Coritiba el pasado 17 de mayo. A la semana siguiente, el diagnóstico de edema ya indicaba que había algo más que un simple sobreesfuerzo. El edema muscular es una inflamación provocada por la acumulación de líquido en la región, generalmente asociada a un trauma, sobrecarga o estiramiento de las fibras.
“En estos casos, existe un proceso inflamatorio dentro de la musculatura, normalmente ocasionado por sobrecarga, un trauma o una pequeña rotura muscular”, detalla Ramalho.
En muchas ocasiones, el edema funciona como el primer aviso de sufrimiento del músculo. Muestra que la zona está inflamada y al límite de su capacidad. La confirmación de una lesión de grado 2 solo hizo más nítido el cuadro.
Los grados de las lesiones musculares
Las lesiones musculares suelen clasificarse en tres grados principales según la gravedad de la rotura de las fibras:
• Grado 1: pequeño estiramiento muscular. Puede haber inflamación, dolor leve o sensibilidad, pero generalmente sin gran pérdida de movilidad. Es el tipo más leve.
• Grado 2: ruptura parcial de las fibras. El dolor es moderado, y el atleta presenta pérdida parcial de fuerza y función. Este es el caso confirmado en Neymar.
• Grado 3: rotura completa del músculo o separación entre músculo y tendón. La pérdida de función es casi total y el tiempo de recuperación es mucho mayor.
Los síntomas varían según la gravedad, pero pueden incluir dolor intenso, sensibilidad, hematomas, enrojecimiento, limitación de movimiento, espasmos musculares, inflamación y debilidad. En deportistas profesionales, la evaluación no se limita a la ausencia de dolor. El punto clave es determinar si el músculo puede soportar cargas intensas, repetidas y explosivas.
Esta distinción es crucial. Un jugador puede sentirse mejor en reposo o realizando actividades suaves, pero aún no estar preparado para competir al máximo nivel. En el fútbol, la pantorrilla debe ser capaz no solo de “dejar de doler”, sino de responder a sprints, cambios de dirección y choques al ritmo de un partido.
Recuperación y riesgo de un regreso prematuro
El tratamiento de una lesión muscular de grado 2 comienza con el control del dolor, la inflamación y el edema. A continuación, se inicia una fase progresiva de recuperación de la función muscular, que incluye fisioterapia, fortalecimiento, acondicionamiento físico y pruebas de retorno al deporte.
“En la pantorrilla, existe un cuidado muy especial porque es una zona con un alto índice de recaída. El jugador puede recuperarse de la molestia relativamente rápido, pero el músculo tarda más en restablecer su capacidad de soportar cargas explosivas”, advierte Ramalho.
En términos generales, una lesión de este tipo puede requerir entre cuatro y ocho semanas de recuperación, dependiendo de la extensión y la localización exacta de la rotura. En el caso de Neymar, el plazo estimado por la CBF de dos a tres semanas sugiere que el equipo médico confía en una evolución favorable. Aun así, el margen antes del debut es muy reducido.
“El mayor riesgo de un regreso prematuro es la recaída. Si el músculo aún no ha recuperado totalmente su resistencia, queda muy vulnerable a una nueva rotura, a menudo más grave que la primera”, subraya el ortopedista.
A pesar de su ausencia en los encuentros amistosos, los especialistas evitan descartar completamente a Neymar para la Copa. Todo dependerá de su evolución clínica en las próximas semanas, de la cicatrización muscular y de la respuesta del jugador ante las pruebas de alta intensidad.
“Todo dependerá de la evolución clínica en las próximas semanas. En lesiones musculares de este tipo siempre existe una preocupación importante por el riesgo de una nueva rotura si se vuelve antes de la recuperación ideal”, afirma Lenza.
Ramalho también destaca que, en teoría, una lesión de grado 2 puede permitir recuperarse a tiempo, especialmente con la estructura médica de la que dispone un deportista de primer nivel. Pero el detalle decisivo no es solo volver a entrenar, sino regresar a ejecutar movimientos de juego sin riesgo elevado de una recaída.
“Pero todo depende de la cicatrización muscular y, sobre todo, de la capacidad de retorno a alta intensidad sin un riesgo elevado de nueva lesión”, concluye.


