
El peligroso descenso del Monte Makalu en la «zona de poco oxígeno» a 7.200 m (Foto: Instagram)
Según las autoridades, el accidente se produjo durante el descenso del Monte Makalu, a aproximadamente 7.200 metros de altitud. El suceso tuvo lugar en una de las etapas finales de la expedición, cuando los escaladores ya habían alcanzado la cumbre y se preparaban para regresar al campamento base. Las operaciones iniciales de rescate se pusieron en marcha de inmediato una vez que llegó el aviso de emergencia, aunque las condiciones meteorológicas complicaron las labores de auxilio.
El Monte Makalu es la quinta montaña más alta del mundo, con 8.485 metros sobre el nivel del mar, y se eleva en la cordillera del Himalaya, en la frontera entre Nepal y la región autónoma del Tíbet. Desde su primera ascensión en 1955 por una expedición francesa liderada por Jean Franco y Lionel Terray, esta cima ha sido considerada una de las más técnicas por sus aristas afiladas y su gran exposición al viento. Cada año, montañeros de todo el planeta intentan conquistarla, conscientes de los riesgos que implica moverse en altitudes extremas.
Descender desde los 8.000 metros ya plantea enormes retos físicos y logísticos, pero a 7.200 metros las dificultades siguen siendo muy elevadas. En esa franja de altitud, conocida como “zona de poco oxígeno”, la concentración de oxígeno en el aire es menos de un tercio de la existente al nivel del mar. Los escaladores dependen de equipos de oxígeno suplementario y de estrechas ventanas meteorológicas para asegurar el progreso y la seguridad. Cualquier error de cálculo o fallo de material puede desencadenar hipotermias, caídas o mal de altura.
Los accidentes en alta montaña suelen estar relacionados con cambios repentinos en el tiempo, avalanchas, aludes de hielo o fisuras ocultas bajo la nieve. La falta de visibilidad y las ráfagas de viento intensas pueden desorientar incluso a los alpinistas más experimentados. A esa altitud, la fatiga física y la disminución de la capacidad de reacción aumentan de forma considerable el peligro de resbalones y desencuentros con el terreno. En la historia del Monte Makalu se han registrado varias incidencias durante la fase de descenso, cuando los escaladores ya presentan síntomas de agotamiento severo.
Los equipos de rescate en el Himalaya combinan helicópteros de gran altitud, patrullas de sherpas y médicos especializados en medicina de montaña. En el caso del incidente registrado a 7.200 metros, se movilizaron aeronaves con capacidad para operar en condiciones extremas, aunque la falta de oxígeno y las corrientes de aire hicieron inviable el vuelo durante las primeras horas. Simultáneamente, los sherpas iniciaron el descenso guiado por emisoras de radio hasta alcanzar la zona del siniestro, donde prestaron primeros auxilios y procedieron a estabilizar a los heridos.


