La forma vertical y estrecha de las pupilas de los gatos domésticos es una adaptación evolutiva relacionada con la caza por emboscada y con el control preciso de la luz. Esta característica permite a los felinos calcular la distancia hasta una presa antes de saltar y pasar de la luz intensa del día a la penumbra nocturna sin perjudicar su visión.
La forma singular de sus ojos está relacionada con su modo de vida. A diferencia de los depredadores que persiguen a sus presas durante largas distancias, el gato doméstico depende del factor sorpresa: puede acechar y esperar el momento adecuado para atacar.
Según un estudio de investigadores de la Universidad de California en Berkeley y de la Universidad de Durham, publicado en la revista científica *Science Advances*, las pupilas verticales son más comunes entre los depredadores de emboscada que actúan cerca del suelo.
Igor Zimovski, director de la Clínica Veterinaria del Centro Universitario Uniceplac, afirma que la hendidura funciona como una herramienta multifuncional. «Es una adaptación que parece beneficiar principalmente a los animales que permanecen al acecho, esperando el momento adecuado para atacar a la presa. La pupila en hendidura permite controlar la entrada de luz con mucha eficiencia y también ofrece ventajas en la percepción de la profundidad», explica el especialista.
**Control de la iluminación y mecánica muscular**
La capacidad de los ojos de los felinos para ajustarse a la luz es superior a la de los seres humanos. Durante el día, la pupila del gato se contrae hasta convertirse en una línea casi imperceptible. Por la noche, se dilata y ocupa casi todo el iris. De este modo, la abertura cambia de tamaño según las condiciones de iluminación, lo que permite regular cuánta luz entra en el ojo.
El movimiento se produce gracias a músculos específicos. «En los animales con pupilas en hendidura, hay estructuras musculares que comprimen esa abertura por los lados, haciendo que quede extremadamente estrecha», explica Igor. La variación entre una pupila muy contraída y otra dilatada forma parte del mecanismo que ayuda al animal a desenvolverse en entornos con distintos niveles de luz.
**La percepción de la distancia y el cálculo del salto**
Para capturar una presa de un solo salto, el gato necesita determinar con precisión dónde va a apoyar las patas. La pupila en hendidura contribuye a esa tarea al combinar dos fenómenos ópticos: la visión binocular y la profundidad de campo. En conjunto, estos elementos participan en la percepción de la distancia y de la posición de los objetos respecto al suelo.
La forma vertical adapta los contornos visuales para destacar los objetos en horizontal, lo que ayuda al gato a percibir el relieve y a calcular la distancia exacta entre la presa y el suelo. «Esta información es importante para un animal que necesita acercarse a la presa, calcular cuándo atacar y coordinar los movimientos durante el salto», explica el veterinario.
Aunque pertenecen a la misma familia, no todos los felinos tienen pupilas en hendidura. El gato doméstico presenta una abertura vertical, mientras que leones, tigres y jaguares tienen pupilas redondeadas, similares a las de los seres humanos. La diferencia se relaciona con que los grandes felinos son depredadores más altos y cazan con frecuencia mientras se desplazan o durante persecuciones. La forma de la pupila también guarda relación directa con la anatomía del cristalino, la lente del ojo.
**Visión nocturna y presencia en otras especies**
Además de la pupila ajustable, otras dos estructuras son esenciales para la visión nocturna de los felinos: la elevada concentración de bastones —células sensibles a la luz— en la retina y el *tapetum lucidum*. Esta capa reflectante, situada detrás de la retina, funciona como un espejo y hace que la luz atraviese los receptores oculares una segunda vez.
La capa explica que los ojos de los gatos brillen en la oscuridad cuando reflejan la luz de los faros o de las linternas. Sin embargo, los gatos no ven en la oscuridad completa: necesitan al menos una fuente mínima de iluminación para formar imágenes.
Las pupilas en hendidura también aparecen en otras especies, como serpientes, lagartijas y crocodilianos. En todos estos animales, la adaptación favorece la caza cerca del suelo y ayuda a mantener el equilibrio visual ante grandes variaciones de luz.


