Belo Horizonte.— La cadena de producción de hierro y acero de Minas Gerais atraviesa una serie de decisiones que han encendido las alarmas sobre la actividad industrial en el estado. En apenas tres días, Gerdau y la Companhia Siderúrgica de Pará de Minas (Cisam) anunciaron la suspensión de la producción de acero en instalaciones del centro-oeste de Minas Gerais y despidieron a cientos de trabajadores.
En la misma semana, Cedro Mineração comunicó que suspenderá temporalmente las operaciones en Mariana, en la región central del estado, y concederá vacaciones colectivas a unos 500 trabajadores.
Aunque las empresas han alegado motivos distintos, las medidas ponen de manifiesto dificultades en diferentes etapas interconectadas de la cadena productiva, desde la extracción y el transporte del mineral de hierro hasta el suministro de insumos y la fabricación de acero. Entre los factores citados figuran la pérdida de competitividad, los costes logísticos, la competencia de los productos importados y los problemas para abastecerse de materias primas.
Los efectos también varían según la empresa. En Gerdau, fueron despedidos 278 trabajadores y 180 continuarán en la planta de Divinópolis, según informó Carlos Calazans, superintendente regional de Trabajo en Minas Gerais.
En Cisam, se prescindió de aproximadamente 70 empleados. Cedro, por su parte, anunció vacaciones colectivas inicialmente durante 15 días, con la posibilidad de ampliarlas a 30, sin informar de despidos relacionados con la medida.
**Gerdau pone fin a la producción de acero en Divinópolis**
El 3 de noviembre, Gerdau anunció que pondrá fin a la producción de acero en su planta de Divinópolis, en el centro-oeste de Minas Gerais. La compañía atribuyó la decisión a la pérdida de competitividad de la actividad, sobre todo a las dificultades para conseguir mineral de hierro a precios competitivos.
La empresa también mencionó el aumento de las importaciones de acero en Brasil y un contexto internacional desfavorable, especialmente para las exportaciones, que históricamente habían sido importantes para la planta.
Aunque cesará la fabricación de acero, se mantendrá parte de la actividad. Según el superintendente regional de Trabajo, los sectores de laminación y logística seguirán funcionando con 180 profesionales. Otros 278 trabajadores han sido despedidos.
La decisión movilizó a las autoridades y a los representantes de los trabajadores. El Ayuntamiento de Divinópolis calcula que podrían verse afectadas unas mil personas, entre empleados directos y subcontratados. Esa cifra equivale aproximadamente al 7,4 % de los empleos industriales del municipio.
La administración municipal también analiza las consecuencias para la recaudación. Estudios del Ayuntamiento indican que la planta podría representar hasta el 15 % de las transferencias de ICMS que recibe la ciudad. La preocupación se extiende a proveedores, transportistas y comercios de los alrededores de la fábrica.
Tras las negociaciones entre la empresa, el Sindicato de Metalúrgicos y la Superintendencia Regional de Trabajo, se elaboró una propuesta de compensación para los trabajadores despedidos. Además de las indemnizaciones por finalización del contrato, el paquete incluye una compensación adicional equivalente a tres salarios y medio, cantidades extra en función de la antigüedad y una compensación equivalente a seis meses de seguro médico. La propuesta contempla asimismo condiciones para los profesionales próximos a la jubilación y la posibilidad de trasladarse a otras plantas de la compañía.
**Cisam interrumpe la fabricación por falta de arrabio**
Dos días después del anuncio de Gerdau, Cisam comunicó que interrumpirá la producción de acero en Pará de Minas, también en el centro-oeste del estado. La paralización es por tiempo indefinido y ha provocado el despido de aproximadamente 70 trabajadores.
La empresa atribuyó la decisión a las condiciones del mercado y a las dificultades para obtener arrabio, un insumo esencial para fabricar acero. En un comunicado, la siderúrgica explicó que el material lo suministraba SIP Siderurgia, una compañía que opera de manera independiente de Cisam.
Cisam afirmó que había avisado previamente al sindicato de los trabajadores y que respetará los derechos de sus empleados. También señaló que seguirá observando la evolución del mercado y estudiando alternativas para la operación, incluida una posible reanudación de la actividad.
La planta fabricaba palanquillas de acero mediante el proceso de colada continua. El material abastecía al mercado y también a los procesos de laminación de empresas del grupo al que pertenece Cisam. El caso muestra cómo un problema en una etapa del suministro puede repercutir en la producción industrial: incluso una siderúrgica con capacidad para fabricar acero depende de la disponibilidad de insumos esenciales.
**Cedro suspende la actividad en Mariana y concede vacaciones colectivas**
En el sector minero, Cedro informó de que suspenderá temporalmente la producción de mineral de hierro en la planta de Mariana a partir del 9 de noviembre. La medida contempla vacaciones colectivas para unos 500 trabajadores, inicialmente durante 15 días, con la posibilidad de prorrogarla hasta 30.
La minera justificó la decisión por el aumento de los costes logísticos globales y las dificultades del comercio internacional. Según la empresa, los conflictos geopolíticos, los cambios en las rutas comerciales y el encarecimiento del transporte marítimo han perjudicado la competitividad de las exportaciones.
La suspensión afectará únicamente a la planta de Mariana. La operación de Cedro en Nova Lima, en el área metropolitana de Belo Horizonte, continuará funcionando con normalidad.
La decisión se produce poco después de que la minera obtuviera una licencia medioambiental para ampliar la capacidad productiva del complejo de Mariana. El proyecto prevé una inversión de aproximadamente 3.500 millones de reales —unos 560 millones de euros— y elevar la capacidad de procesamiento de alrededor de 3 a 10 millones de toneladas de mineral bruto al año. La empresa aún no ha aclarado si la suspensión temporal afectará al calendario de ampliación y tampoco ha anunciado despidos relacionados con las vacaciones colectivas.
**Las decisiones muestran la presión sobre la industria de Minas Gerais**
La sucesión de anuncios no significa que las tres empresas vayan a cerrar definitivamente sus operaciones en Minas Gerais. Los casos son distintos: Gerdau ha interrumpido la producción de acero en Divinópolis, pero mantendrá las actividades de laminación y logística; Cisam ha detenido la fabricación por tiempo indefinido y afirma que estudia alternativas; y Cedro ha anunciado una suspensión temporal en Mariana.
Aun así, los episodios reflejan las presiones que afrontan distintos eslabones de la cadena productiva. En el sector siderúrgico, Gerdau señala las dificultades para obtener mineral a costes competitivos y la competencia del acero importado. Cisam se enfrenta a problemas de suministro de arrabio. En la minería, Cedro apunta al peso de los costes de transporte y a las condiciones del mercado internacional.
Las consecuencias pueden alcanzar a más personas que los trabajadores directamente afectados. La reducción o interrupción de la producción repercute en transportistas, proveedores de insumos, prestadores de servicios y empresas que dependen de la actividad económica generada por las instalaciones industriales.
En municipios donde la minería y la siderurgia tienen una presencia destacada, la duración de las paralizaciones y la posibilidad de reanudar las actividades serán factores determinantes para evaluar sus efectos sobre el empleo, los ingresos y la recaudación.


