El edificio de cuatro plantas que se derrumbó en Brás, en la zona central de São Paulo, no tenía vigente el Auto de Inspección del Cuerpo de Bomberos (AVCB). El documento oficial, emitido por el cuerpo de bomberos, certifica que una construcción reúne las condiciones de seguridad contra incendios y situaciones de pánico previstas por la ley. La información fue confirmada por la propia institución.
El cuerpo de bomberos confirmó que el inmueble no contaba con el certificado vigente, pero no hizo comentarios sobre las posibles causas del derrumbe. Por tanto, la falta de una inspección en vigor y el motivo del colapso son cuestiones distintas: la primera se refiere a la situación documental del edificio, mientras que la causa de su caída no había sido determinada en la información disponible.
Trabajadores y testigos que se encontraban en el lugar señalaron que el exceso de peso en las plantas superiores podría haber provocado el derrumbe. Esa explicación se atribuye a las personas presentes y no constituye una conclusión oficial. La corporación no confirmó que la carga de las plantas superiores fuera el motivo del colapso.
Según la información de los bomberos, 35 hombres trabajaban en el edificio cuando se produjo el derrumbe. Ocho lograron escapar y otros 27 quedaron afectados por los escombros. Ninguno de estos últimos sufrió heridas graves, de acuerdo con los datos difundidos. Cuatro de los 27 hombres fueron trasladados a la Unidad de Atención de Urgencias (UPA) de Mooca. Todos se encontraban estables y tampoco presentaban lesiones graves.
La diferencia entre las personas que pudieron salir por sus propios medios y quienes fueron alcanzados por los restos permite describir el balance comunicado tras el accidente: había 35 trabajadores en el inmueble y ninguno constaba como desaparecido. La información sobre su estado se refería a las personas identificadas en el lugar y no incluía víctimas desaparecidas. Los datos facilitados no señalaban que hubiera personas con heridas graves.
También se enviaron al lugar perros entrenados por la policía para buscar a posibles víctimas que pudieran haber quedado sepultadas. La intervención de los animales formó parte de las tareas de búsqueda entre los escombros. Según el balance difundido, ninguna de las 35 personas que estaban en el edificio se encontraba desaparecida.
Una cámara de seguridad del sistema Smart Sampa registró el momento en que el inmueble de cuatro plantas se vino abajo en Brás. La grabación captó la caída del edificio al comienzo de la noche. Las imágenes documentan el instante del derrumbe, pero, por sí solas, no determinan qué lo causó. La información disponible tampoco atribuye a la cámara datos sobre las condiciones del edificio o sobre el peso de las plantas superiores.
El AVCB es el documento citado por las autoridades para acreditar que una construcción cumple las condiciones legales de seguridad contra incendios y pánico. En este caso, la confirmación de que no estaba vigente informa sobre la situación del certificado, pero no establece por sí misma una relación causal con el derrumbe. La investigación de las circunstancias de la caída y la explicación de los testigos sobre el peso son aspectos que deben mantenerse diferenciados de ese dato administrativo.


