São Paulo — El Ministerio Público de São Paulo (MPSP) solicitó la suspensión de las actividades de siete empresas farmacéuticas investigadas en una operación contra la venta de medicamentos falsificados para tratar el cáncer, realizada este jueves 5 de noviembre. La Justicia aceptó las solicitudes y ordenó la suspensión de las actividades de las compañías.
La operación, denominada Laziosi, deriva de una investigación iniciada en 2024. El laboratorio responsable de fabricar un medicamento de inmunoterapia de alto coste utilizado en tratamientos oncológicos informó entonces de que la distribuidora Nacionalfarma Comercial Ltda había vendido a un hospital de la capital paulista una unidad falsificada del producto. Un análisis pericial oficial confirmó que el medicamento no era auténtico.
Las empresas cuyas actividades han sido suspendidas son Nacionalfarma Comercial Ltda.; Longmed Produtos Médico-Hospitalares Ltda.; Ideal Pharma Distribuidora de Materiais e Medicamentos Hospitalares Ltda.; Shar Serviços Administrativos e Financeiros Ltda.; Hamb-Pharma Distribuidora Ltda.; Lauris & Lauris Distribuidora de Medicamentos Ltda.; y Siegh Distribuidora Hospitalar de Medicamentos, Oncologia e Materiais Hospitalares Ltda.
En la primera fase de la operación, llevada a cabo en noviembre de 2024, las autoridades comprobaron que la distribuidora actuaba vinculada a una red de empresas. Algunas de ellas, según la investigación, no tenían estructura operativa en las direcciones que habían declarado. Entre enero y noviembre de ese año, la compañía habría emitido facturas de salida del medicamento de inmunoterapia falsificado por un importe total superior a 1,5 millones de reales, equivalentes aproximadamente a 240.000 euros. Los productos se habrían destinado a compradores de siete estados brasileños.
La investigación señala también que, en abril de 2025 y después de la primera fase de la operación, la distribuidora habría vendido otras nueve unidades de un medicamento oncológico falsificado a un hospital del interior del estado de São Paulo. Según el Ministerio Público, el centro sanitario comunicó que una de las unidades llegó a administrarse a un paciente.
Las otras ocho unidades fueron retiradas por la propia distribuidora y sustituidas por unidades procedentes de un lote que coincide con una carga robada en Minas Gerais. La información difundida no detalla qué medicamento se administró ni aporta datos sobre el estado del paciente. La referencia a la sustitución y al lote forma parte de los hechos que están siendo examinados en la investigación.
En la operación se ejecutan tres órdenes de prisión preventiva y 18 órdenes de registro e incautación en las localidades de Araraquara, Matão, Marília, Agudos y Mirassol, además de en la capital paulista. También se ha ordenado el bloqueo de bienes y fondos de las personas investigadas y de empresas relacionadas, hasta un límite de 15 millones de reales, aproximadamente 2,4 millones de euros.
La suspensión de actividades y el bloqueo de activos son medidas adoptadas en el marco de la investigación. Por sí solos, no equivalen a una condena ni determinan de forma definitiva la responsabilidad de las empresas o de las personas investigadas. La operación busca avanzar en el esclarecimiento de la comercialización de los medicamentos señalados y en la identificación de los participantes y de las operaciones relacionadas.
En los casos de medicamentos falsificados, la comprobación de la autenticidad y la identificación de los lotes son elementos relevantes para reconstruir el recorrido de los productos desde su distribución hasta los centros sanitarios. En este caso, la investigación comenzó tras la comunicación del laboratorio y la confirmación pericial de una unidad falsa; posteriormente, las autoridades analizaron las empresas relacionadas, las facturas y las ventas que se atribuyen a la distribuidora.


