El pasado miércoles (04), el portero Jesús Owono utilizó sus redes sociales para pronunciarse por primera vez tras la muerte del delantero Jesús De Miguel, del Tenerife. El guardameta del FC Andorra estuvo implicado en la jugada que causó la grave lesión del futbolista, que falleció a los 30 años pese a los esfuerzos de los equipos médicos. En un comunicado publicado en el perfil oficial del Andorra, Owono expresó su pesar por la pérdida de su compañero de profesión y afirmó que está viviendo uno de los momentos más difíciles de su vida.
«Estos son los días más difíciles de mi vida. Me cuesta encontrar las palabras y me resulta muy difícil asimilar todo lo que ha ocurrido. Siento un dolor enorme por la pérdida de Jesús. Pienso en él, en su familia y en todas las personas que le querían», escribió el portero. A continuación, también se refirió a las posibles consecuencias del episodio y aseguró que está preparado para afrontar eventuales consecuencias jurídicas y deportivas relacionadas con la muerte del delantero.
«Sé que habrá muchas cuestiones que abordar. Afrontaré lo que venga con todo el respeto. Pero, en este momento, sinceramente, no puedo pensar en otra cosa que no sea Jesús y el dolor que estamos viviendo. Descansa en paz, Jesús», declaró. Owono señaló así que, por ahora, su atención está centrada en la pérdida del futbolista, aunque reconoció que todavía habrá aspectos del caso que deberán tratarse.
La muerte del jugador se produjo el lunes (02), durante un partido entre el Tenerife y el FC Andorra correspondiente a la segunda división del Campeonato de España. En los minutos finales del encuentro, Owono salió del área para disputar un balón y golpeó a De Miguel con un fuerte impacto en la zona del pecho. La jugada terminó con el delantero cayendo inconsciente sobre el terreno de juego.
De Miguel sufrió una parada cardiorrespiratoria en el campo. Recibió atención médica de inmediato y fue reanimado antes de ser trasladado en ambulancia al hospital. Allí quedó ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). A pesar de los intentos por recuperarlo, falleció la mañana del martes (03). El comunicado de Owono llegó al día siguiente, en un momento en el que, según sus propias palabras, le resultaba difícil asimilar lo sucedido.
Una parada cardiorrespiratoria es una situación de emergencia que requiere intervención inmediata. En este caso, el jugador fue atendido en el terreno de juego, reanimado y trasladado al hospital, donde permaneció bajo cuidados intensivos. La información disponible sobre el episodio describe esos pasos y no detalla otros aspectos de la atención médica.
Owono también aludió a los posibles efectos jurídicos y deportivos del caso, pero no especificó cuáles podrían ser ni qué decisiones podrían adoptarse. Por tanto, su mensaje expresa su disposición a afrontar lo que corresponda, sin adelantar el resultado de eventuales actuaciones. El guardameta manifestó, sobre todo, su solidaridad con la familia, los amigos y las personas cercanas a De Miguel, y dedicó sus palabras a recordar al delantero y a lamentar su muerte.


