
Los equipos de rescate y el personal sanitario atendieron a los pasajeros tras la colisión de dos trenes de alta velocidad en Toledo, que dejó al menos 30 muertos y 80 heridos. (Foto: Instagram)
La colisión entre dos trenes de alta velocidad en Toledo dejó al menos 30 muertos y 80 heridos el miércoles 28 de octubre. Un superviviente que viajaba desde Madrid describió a El País la violencia del impacto: aseguró que estaba en el pasillo y que salió despedido cuatro o cinco asientos. También afirmó que en su vagón había personas fallecidas.
Según su relato, el tren se detuvo unos cinco minutos antes del choque y el impacto se produjo poco después. El pasajero contó que, dos asientos por delante de él, había una persona bajo una pieza de hierro de grandes dimensiones. Añadió que varios viajeros lograron abrir una puerta para salir y que había pasajeros con las piernas rotas que consiguieron abandonar las vías.
Otra superviviente, Marta, viajaba en el vagón 6 de Renfe. Explicó que cayó al suelo con el choque, mientras veía maletas volar y escuchaba los gritos de otros pasajeros. Finalmente, algunas personas rompieron una ventana y ella pudo salir por allí. Marta dijo que le dolía la pierna izquierda, aunque aseguró encontrarse bien.
El Gobierno de Castilla-La Mancha activó a las 9:15, hora local, el Plan Territorial de Emergencia para la provincia de Toledo, en fase de emergencia y situación operativa 1. Se movilizaron equipos de rescate y personal sanitario para atender a los pasajeros en el lugar del accidente. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresó su consternación y trasladó su solidaridad y apoyo a las víctimas y sus familias. Un portavoz del Ejecutivo regional indicó que todavía se estaba determinando la cifra total de heridos.
La empresa responsable de la infraestructura comunicó que el servicio ferroviario de alta velocidad entre Madrid y Andalucía estaba interrumpido a causa de la colisión. En ese momento no se habían divulgado las circunstancias del accidente. Según fuentes judiciales, la investigación quedará a cargo del partido judicial de Orgaz, en Toledo, cuyos juzgados deberán contabilizar las víctimas mortales y, previsiblemente, comenzar a esclarecer las causas.
El siniestro se produjo nueve meses después del descarrilamiento de dos trenes de las mismas compañías en Adamuz, que dejó 46 muertos y fue descrito como el accidente ferroviario más grave desde 2013. Otro precedente citado es el del tren Alvia que cubría la ruta Madrid-Ferrol y descarriló en una curva de Angrois, cerca de Santiago de Compostela. Aquel accidente, atribuido al exceso de velocidad, causó 80 muertos y 145 heridos.


