
Flávio Bolsonaro, cuyo paradero fue objeto de versiones contradictorias, entró en Argentina con su familia y salió rumbo a Ecuador, según las autoridades argentinas. (Foto: Instagram)
El senador brasileño Flávio Bolsonaro estuvo en el centro de informaciones contradictorias sobre su paradero durante el martes 27 de octubre. Aliados de Donald Trump y personas próximas al propio senador aseguraron que ya se encontraba en Estados Unidos. Simón Levy, abogado mexicano vinculado al movimiento MAGA, también afirmó que había llegado al país. Sin embargo, el Gobierno argentino comunicó durante la madrugada del miércoles que Flávio había entrado en Argentina a las 22.50 del martes y había salido apenas 40 minutos después en un vuelo con destino a Ecuador.
La última aparición pública del senador se produjo el lunes 26 de octubre, en un vídeo en el que dijo haber recibido un requerimiento de la Policía Federal para entregar sus pasaportes. En esa grabación afirmó que no tenía intención de abandonar Brasil. Esa misma noche, un convoy de cuatro coches negros salió de su vivienda, en Lago Sul. En el primer vehículo, que encabezaba el grupo, no había nadie en los asientos traseros; periodistas vieron a Fernanda Bolsonaro, esposa del senador, en uno de los coches que circulaban detrás. Cuando el convoy llegó a las inmediaciones del puente JK, los vehículos se separaron y tomaron rutas distintas, lo que dificultó que la prensa los siguiera.
El martes por la mañana, el medio argentino Infobae publicó que Flávio habría entrado en Argentina y desde allí habría viajado a Estados Unidos. El Gobierno argentino negó inicialmente esa información. Más tarde, fuentes del Gobierno estadounidense aseguraron que el senador ya estaba en el país y que incluso se había reunido en Florida con su hermano Eduardo Bolsonaro. Levy también sostuvo que Flávio había llegado a territorio estadounidense y atribuyó al secretario de Estado, Marco Rubio, la planificación de una salida que, según él, permitiría al senador solicitar asilo al Gobierno de Estados Unidos. La ex primera dama y senadora electa Michelle Bolsonaro, por su parte, confirmó a personas de su entorno que Flávio habría dejado Brasil.
La Casa Blanca comunicó el martes que el Departamento de Estado expediría visados para el senador y sus familiares, lo que les permitiría entrar en Estados Unidos. Donald Trump dijo que aprobaría el viaje de Flávio, aunque señaló que desconocía dónde se encontraba en ese momento. Al ser preguntado por su paradero, respondió: «He oído que está en Argentina». La Policía Federal brasileña también contactó con el Gobierno de Javier Milei para tratar de averiguar dónde estaba el senador.
En la nota difundida durante la madrugada del miércoles, el Gobierno argentino precisó que Flávio había llegado a las 22.50 del martes acompañado de su esposa y sus hijos. Según el Departamento de Migraciones, todos llevaban documentación válida para viajar y no tenían impedimentos legales para entrar en el país. La normativa argentina no exige a los ciudadanos brasileños un pasaporte en vigor para acceder al territorio. El comunicado contradijo así las versiones que situaban al senador en Estados Unidos desde antes de esa hora.
Las autoridades argentinas indicaron que la familia salió del país en un avión que despegó a las 23.30 rumbo a Guayaquil, en Ecuador. La aeronave aterrizó allí a las 5.42 del miércoles. Según páginas de seguimiento de vuelos, la escala formaría parte de un trayecto cuyo destino final sería Estados Unidos; esa información no confirmaba, por sí sola, que Flávio ya hubiera llegado al país. La secuencia conocida comenzó con el requerimiento de la Policía Federal y la salida del convoy el lunes, siguió con las versiones enfrentadas del martes y culminó con los datos oficiales argentinos sobre la entrada y posterior salida de la familia.


