El empresario Elon Musk afirmó que SpaceX, su compañía de exploración espacial, puede alcanzar una valoración superior a 12 cuatrillones de dólares (US$ 12 × 10^15), lo que equivaldría aproximadamente a 11,2 cuatrillones de euros al tipo de cambio actual. Esta cifra supera en más de cien veces el tamaño de la economía mundial contemporánea, estimada en torno a 100 billones de euros según datos del Fondo Monetario Internacional.
La proyección fue compartida por Musk en su cuenta de la red social X y está directamente relacionada con los ambiciosos planes de la empresa para expandir sus actividades económicas más allá de la órbita terrestre. Se trata, según el propio fundador, de una estimación a muy largo plazo, condicionada a la capacidad de SpaceX de desarrollar infraestructuras, tecnologías y modelos de negocio rentables fuera del planeta.
Para poner en perspectiva el volumen de esta previsión, conviene recordar que la capitalización bursátil conjunta de todas las empresas cotizadas del mundo rondaba los 100 billones de euros a comienzos de 2026. Los 12 cuatrillones de dólares mencionados por Musk (unos 11,2 cuatrillones de euros) equivalen a 12 millones de billones de dólares en la escala numérica estadounidense, o lo que es lo mismo, 12 × 10^15 dólares. De este modo, la cantidad propuesta superaría con creces el valor combinado de gigantes tecnológicos como Apple, Microsoft, Alphabet o Amazon.
SpaceX, fundada por Musk en 2002, ha revolucionado la industria aeroespacial gracias al desarrollo de cohetes parcialmente reutilizables, lo que ha reducido sensiblemente el coste de acceso al espacio. La empresa opera lanzamientos regulares para cargas comerciales, misiones gubernamentales y reabastecimientos a la Estación Espacial Internacional. Además, gestiona Starlink, una constelación de más de 5 000 satélites que proporciona acceso a Internet de alta velocidad en regiones remotas.
En paralelo, SpaceX trabaja en programas de misiones tripuladas de larga duración y proyectos de colonización de Marte. Estos planes implican el diseño de naves gigantes e infraestructuras de soporte vital en otros mundos, con el objetivo último de convertir a la humanidad en una especie multiplanetaria. Sin embargo, la viabilidad económica de tales iniciativas depende de avances tecnológicos aún por demostrar, inversiones multimillonarias y marcos regulatorios internacionales que permitan la explotación de recursos fuera de la Tierra.
La valoración futura de SpaceX, por tanto, no es estrictamente una medida de mercado actual, sino una hipótesis sobre el potencial de crecimiento que incluiría ingresos procedentes de turismo espacial, minería de asteroides, explotación de minerales raros y despliegue masivo de servicios de telecomunicaciones interplanetarias. Analistas financieros advierten de que cualquier valoración a escala de cuatrillones exige suposiciones muy optimistas sobre la rentabilidad y la escabilidad de actividades que, por el momento, permanecen en fase experimental.
Además, la diferencia entre capitalización bursátil y valor empresarial radica en que este último incorpora deudas, reservas y otros factores contables. En el caso de una compañía como SpaceX, que combina modelos de negocio tan diversos, resulta aún más complejo estimar su valor real sin una oferta pública de acciones que fije un precio de mercado transparente.
Por último, Musk no ha fijado un plazo concreto para alcanzar la valoración de 12 cuatrillones de dólares (unos 11,2 cuatrillones de euros), ni hay garantía de que se logre. Se trata de un objetivo aspiracional que sirve para ilustrar la magnitud de la transformación económica que podría suponer la expansión de la actividad humana más allá de nuestras fronteras planetarias.


