
Estudiantes franceses se manifiestan en París en octubre de 2026 con una pancarta en la que exigen una universidad pública abierta a todos, en protesta por la falta de profesores y el deterioro de las instalaciones. (Foto: Instagram)
Una ola de manifestaciones por la defensa de la educación, la vivienda y el empleo recorrió en el segundo semestre de 2026 diversas capitales de Europa y América del Sur. Estudiantes, trabajadores y colectivos sociales coincidieron en las calles para denunciar recortes al gasto público, servicios insuficientes y el alza del coste de la vida.
En Albania, el movimiento alcanzó el cuarto día consecutivo el 16 de octubre en Tirana, donde miles de jóvenes exigieron la dimisión del primer ministro Edi Rama. Liderados por estudiantes, los manifestantes protestan por la falta de inversión en la enseñanza, la corrupción y la venta de terrenos costeros para un complejo turístico de lujo valorado en 1 400 000 000 € vinculado a Jared Kushner. Desde que arrancaron las protestas hace más de 130 días, al menos 89 personas han resultado heridas, entre ellas 61 agentes de policía.
En Francia, los estudiantes de secundaria llevan un mes de movilizaciones que comenzaron en septiembre en un instituto de Créteil, al sudeste de París, por la escasez de profesores y el deterioro de las instalaciones. Más de 1 000 centros educativos se vieron afectados en octubre y el día 6 del mismo mes unas 256 000 personas salieron a la calle, según el Ministerio del Interior. El 5 de octubre, un alumno de 15 años perdió una mano tras la detonación de una granada de efecto moral. El ministro Laurent Nuñez suspendió ese tipo de artefactos en las protestas y más de 6 500 manifestantes fueron detenidos hasta la fecha.
Mientras tanto, en Italia los trabajadores de la antigua acería de Taranto interrumpieron el 16 de octubre una huelga de cinco días contra un plan gubernamental que podría dejar sin empleo a miles de operarios, tras acordar retomar negociaciones. En España, la crisis de la vivienda llevó a residentes de Madrid y Barcelona a protestar en septiembre y octubre, con especial indignación tras el fallecimiento de Maricarmen Abascal, de 87 años, durante un intento de desahucio. La demanda principal fue un control de los precios de los alquileres y mayor protección para los inquilinos. Por su parte, en Bélgica, el 9 de octubre decenas de miles de estudiantes, empleados públicos y sindicalistas marcharon en Bruselas en contra del paquete de austeridad que modifica impuestos, jubilaciones y prestaciones sociales, donde la policía recurrió a cañones de agua y gas lacrimógeno.
En América del Sur, el 14 de octubre tuvo lugar en Colombia la primera jornada de paro nacional contra el gobierno de Abelardo de la Espriella, que cumplía dos meses en el poder. Sindicatos, indígenas, universitarios y partidos de oposición se concentraron en Bogotá, Cali y Medellín para reclamar la derogación de once decretos laborales y el fin de recortes. Al día siguiente, en Buenos Aires, miles de estudiantes, profesores y sindicalistas protagonizaron la quinta Marcha Federal Universitaria desde diciembre de 2023 para exigir al presidente Javier Milei la aplicación de la ley de financiación de las universidades públicas, vetada y luego aprobada en el parlamento. El acto frente al Congreso terminó con carga policial, chorros de agua y 25 detenciones. En Chile, más de 20 000 personas protagonizaron el 1 de octubre una manifestación en Santiago bajo el lema “Ni un peso menos para la educación”, en contra de posibles ajustes al presupuesto de 2027.
Estos movimientos comparten el rechazo a los recortes presupuestarios, la precariedad de los servicios públicos y el constante aumento del coste de la vida.


