
Vecinos y voluntarios observan las labores de rescate entre los escombros de un edificio tras el seísmo de 7,4 grados que sacudió el suroeste de Colombia en agosto. (Foto: Instagram)
Ana Lucía Pineda, primera dama de Colombia, negó cualquier desvío o mal uso de las donaciones recibidas después del seísmo de 7,4 grados que en agosto provocó más de 300 víctimas mortales en zonas del suroeste del país.
La oposición había denunciado que las regiones más afectadas no habían recibido la ayuda prometida, lo que llevó a Pineda a presentar el 16 de octubre un informe detallado sobre los fondos canalizados a través de la fundación Luz y Sonrisas, creada por ella para gestionar la asistencia.
Según el documento oficial, la fundación recaudó 17 millones de dólares y hasta la fecha solo ha desembolsado 3.700 dólares para gastos operativos y entrega de ayuda sobre el terreno.
El informe añade que más de 48.000 personas fueron atendidas en 80 municipios devastados por el terremoto, incluyendo suministro de alimentos, agua potable y medicinas de emergencia.
“Las informaciones se comparten para promover la transparencia, reforzar la confianza y fomentar la participación de donantes, aliados, comunidades beneficiarias y demás grupos de interés”, expone el texto.


