Adelle Overton descubrió que Steven Uden, su compañero desde hacía 13 años, la violaba mientras ella dormía tras su confesión de los abusos en 2025. El caso fue denunciado a la policía de Derbyshire, en Inglaterra, y el hombre admitió dos delitos de abuso, por los que fue condenado a seis años y ocho meses de prisión.
Ambos se conocieron en 2009 durante el rodaje de una película de zombis en Nottingham. Ella tenía 29 años y él, 27. Por aquel entonces, los dos mantenían otras relaciones y siguieron en contacto como amigos. Comenzaron a salir como pareja el 13 de enero de 2012.
En los años siguientes, Uden pasó a ocupar un lugar cada vez más importante en la rutina de Adelle. Ella dejó su trabajo en 2017 tras ser diagnosticada de síndrome de Ehlers-Danlos, un trastorno genético del tejido conectivo que provoca fragilidad en piel y articulaciones. A comienzos de 2018, él se convirtió en su cuidador. “Él hacía prácticamente todo por mí”, relató ella a la BBC.
Adelle señala que, con la perspectiva actual, detecta comportamientos controladores. “A él le gustaba decir a otras personas de lo que yo era capaz o no. Alguien sugería que hiciéramos algo y él inmediatamente decía: ‘Creo que Dell no podría hacerlo. Pensemos en otra cosa’”, explicó.
Las primeras sospechas surgieron en 2020, cuando Adelle recibía quimioterapia para tratar un cáncer de mama. Despertó en mitad de la noche mientras Uden mantenía relaciones con ella. “No sé si el malestar en mi cuerpo se hizo más evidente, pero me desperté mientras él hacía aquello”, contó.
En esa ocasión, según Adelle, Uden ofreció varias explicaciones: “Dijo que pensó que yo estaba despierta y que emitía sonidos”. Ella, abrumada por el estrés del tratamiento, creyó que se trataba de un accidente. “Era más fácil aceptar la mentira que enfrentarse a lo que la verdad podía significar”, admitió. A partir de entonces, sin embargo, empezó a tener problemas para dormir.
La verdad emergió cinco años después. En 2025, durante el tratamiento de Uden contra un cáncer de intestino, recordaron aquel episodio. Adelle le preguntó por lo ocurrido y la conversación se prolongó dos días. En un momento dado, Uden llamó a un amigo y reconoció lo que había hecho. Poco después, confesó directamente a Adelle que la había violado mientras dormía. “Sentí una traición absoluta: creía conocerle y no reconocía a la persona que había vivido conmigo 13 años y me había cuidado. Yo pensaba que le podía confiar, pero no era así”, relató.
Adelle no rompió la relación de inmediato, ya que seguía necesitando ayuda para su movilidad y cuidado. Sin embargo, durante una terapia grupal a la que asistía por abusos previos, decidió contar lo que había descubierto. “Una de las terapeutas me dijo: ‘Haz que se marche y llama a la policía’”, recordó. Esa misma tarde, contactaron con las autoridades.
La investigación quedó a cargo de la agente Eleanor Kirton, de la Policía de Derbyshire. Tras tomar declaración a Adelle, Uden fue arrestado. “En cuanto le pregunté, confesó de inmediato el delito, algo muy inusual en este tipo de investigaciones”, aseguró Kirton a la BBC.
Uden fue acusado de dos violaciones y se declaró culpable en el tribunal. Recibió una condena de seis años y ocho meses de prisión. Aunque el proceso se centró en dos episodios, Adelle cree que los abusos se repitieron en más ocasiones: “Él me dijo que lo había hecho conmigo siete u ocho veces”, afirmó.
Asimismo, sospecha que Uden pudo utilizar medicamentos a los que tenía acceso como cuidador para mantenerla dormida. Sin embargo, los análisis forenses y toxicológicos no confirmaron esta hipótesis y no se presentó prueba alguna en ese sentido ante el tribunal.
Tras la sentencia, Adelle renunció al anonimato para hacer pública su historia. “Durante meses pensé que aquella intimidad podría ser una especie de retribución por los cuidados que él me prestaba. Pero no debía nada, y nadie debe nada”, declaró.
Contexto adicional:
En el Reino Unido, la violación se tipifica como un delito grave en la Sexual Offences Act de 2003, que define la agresión sexual y establece las penas. Las directrices del Sentencing Council recomiendan penas altas cuando hay abuso de confianza o vulnerabilidad de la víctima. En 2020, el promedio de condenas por violación superó los siete años de prisión, algo que refleja la gravedad con que se trata este delito.
El síndrome de Ehlers-Danlos afecta a alrededor de una de cada 5.000 personas en Europa y puede generar dolor crónico y limitaciones en la movilidad, lo que aumenta la dependencia de cuidadores. En casos de abuso por parte de la persona de confianza, los expertos recomiendan protocolos específicos de protección para víctimas vulnerables, así como provisión de apoyo psicológico y legal.
La decisión de Adelle de compartir su experiencia contribuye a visibilizar la complejidad de las agresiones dentro de relaciones de largo plazo y la importancia de sistemas de apoyo que faciliten a las víctimas denunciar y obtener justicia.


