
Un petrolero avista la costa iraní en el estrecho de Ormuz, epicentro de la nueva zona de exclusión marítima anunciada por Teherán. (Foto: Instagram)
El Secretário do Irã ha advertido que cualquier embarcación que entre en la zona marítima designada podrá ser objeto de ataques, en un momento de escalada militar con EUA. Según sus palabras, la medida forma parte de una estrategia de defensa y disuasión frente a lo que califica de “provocaciones” de la flota estadounidense en aguas próximas a las costas iraníes.
La área en cuestión abarca una franja del Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, vías de paso estratégico para el transporte de hidrocarburos y mercancías. Esta región concentra buena parte de la producción de crudo mundial y es clave para el suministro energético de Europa y Asia. Cualquier tensión allí puede disparar el precio del petróleo y poner en riesgo decenas de buques mercantes al día.
Las advertencias del Secretário do Irã se inscriben en un contexto de confrontación abierta tras la retirada de EUA en 2018 del acuerdo nuclear de 2015, junto con la reimplantación de sanciones económicas contra Teherán. Desde entonces, se han registrado incidentes navales y ataques con drones en la zona, que Teherán atribuye a operaciones encubiertas de inteligencia y sabotaje de la marina estadounidense.
En los últimos meses, la Armada de EUA ha desplegado destructores de misiles guiados y un portaviones en la región, mientras que Irán ha intensificado los ejercicios de la Guardia Revolucionaria Islámica con lanchas rápidas y sistemas antiaéreos. El Secretário do Irã sostiene que dichas maniobras tienen carácter defensivo, pero alerta de que reaccionarán con fuego si detectan movimientos “hostiles” dentro de la área prohibida.
El impacto de esta advertencia se traslada también al ámbito civil y comercial. Las compañías navieras y las aseguradoras evalúan ahora el nivel de riesgo para las rutas que atraviesan las aguas controladas por Irán. El aumento de las primas de seguro podría encarecer el precio del transporte marítimo y obligar a estudiar desvíos más largos, con mayores costes y tiempos de tránsito.
Según la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), los buques comerciales gozan de libertad de tránsito en aguas internacionales, pero Irán define parte de este corredor como zona de defensa costera. En consecuencia, las autoridades iraníes sostienen que cualquier presencia no autorizada se considerará una agresión y responderán con sus medios militares.
La advertencia coincide con llamados de mediación diplomática de algunos países europeos para evitar un enfrentamiento directo entre Teherán y EUA. Hasta ahora, no ha trascendido ninguna respuesta oficial de la administración de EUA al mensaje del Secretário do Irã, pero la tensión permanece en aumento ante el refuerzo de fuerzas navales en la zona.


