La influencer y exconcursante de reality Juliette sorprendió a sus seguidores tras publicar en la plataforma X (antigua Twitter) algunos de sus hábitos personales más inusuales. En concreto, confesó que consume talco ocasionalmente, un detalle que no pasó desapercibido y que generó multitud de reacciones en redes sociales, muchas de ellas expresando preocupación por los posibles riesgos para su salud.
En la publicación, Juliette enumeró otros gustos peculiares que forman parte de su rutina, como comer sopa con plátano y ver vídeos de extracción de “cravos” (puntos negros) o de personas siendo descubiertas en actos de infidelidad. Acompañó su mensaje con el siguiente testimonio:
“¡Lo confieso! Como talco (no sé explicar y no lo recomiendo, pero es una vez en la vida, kkkkk). Como sopa con plátano y me gusta ver vídeos de cravos y de gente pillada engañando. ¿Y tú?”
El comentario sobre el consumo de talco fue respondido por numerosos internautas, que advirtieron sobre los peligros de ingerir productos de higiene o limpieza. Algunos usuarios escribieron: “Me asustan esos vicios extraños que ni siquiera sabía que existían” y “Comer productos de higiene o de limpieza mata, ¿lo sabéis?”. Otro opinó: “Lo de comer talco es una locura”.
Talco y riesgos para la salud
El talco es un mineral compuesto principalmente por silicato hidratado de magnesio, muy utilizado en cosmética y productos de higiene personal por sus propiedades absorbentes y acariciantes. Aunque en aplicación tópica puede resultar inofensivo, su ingestión puede implicar riesgos. La Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA) y otros organismos sanitarios alertan sobre la posible presencia de asbesto en algunos tipos de talco y, de forma genérica, desaconsejan la entrada de partículas minerales al tracto digestivo.
Desde el punto de vista médico, el consumo de sustancias no nutritivas, como almidón, tierra o talco, se engloba en un trastorno conocido como pica. Esta condición se caracteriza por el deseo persistente de ingerir materiales que no aportan valor nutricional y puede derivar en problemas gastrointestinales, obstrucciones o deficiencias vitamínicas. Aunque en el caso de Juliette se trata de un hábito ocasional, los especialistas en salud pública suelen recomendar moderación y evitar experimentos que puedan alterar el equilibrio digestivo o causar toxicidad.
La exposición pública de hábitos personales
Las redes sociales permiten a figuras públicas compartir aspectos íntimos de su día a día, lo que a menudo suscita debates entre seguidores. Mientras algunos valoran la transparencia y el humor con que se presentan estas confesiones, otros apuntan al riesgo de normalizar conductas potencialmente dañinas. En el caso de Juliette, la combinación de curiosidad y alerta sanitaria ha convertido esta anécdota en tendencia.
Cabe señalar que, según expertos en psicología social, comentarios tan sorprendentes pueden generar dos reacciones opuestas: la empatía, cuando la audiencia percibe vulnerabilidad, y la crítica, cuando se valoran los posibles efectos negativos. En ambas formas de respuesta, la figura pública incrementa su visibilidad y refuerza la interacción con sus seguidores.
Por el momento, Juliette no ha añadido más detalles sobre los motivos que la llevaron a probar el talco ni si continuará haciéndolo en el futuro. Tampoco ha emitido un comunicado oficial con recomendaciones médicas. Entretanto, sus fans y críticos siguen atentos a sus publicaciones, dispuestos a aplaudir o a emitir nuevos avisos sobre su bienestar.


