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Influenciadora deforma el rostro para conseguir ojos más levantados

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¿Cuál es el límite de la estética? En los últimos años hemos visto a grandes influencers digitales y personalidades famosas someterse a procedimientos estéticos para alcanzar un determinado estándar de belleza. La influencer Valeria Radchenko es un ejemplo de esta tendencia. Actualmente residiendo en Dubái, en los Emiratos Árabes Unidos, se convirtió en tema de conversación en Internet al compartir registros de su postoperatorio tras una cirugía en la zona de los ojos.

En las imágenes publicadas en sus redes sociales, Valeria aparece con la cabeza vendada y curas alrededor de la región ocular, mostrando parte del proceso de recuperación tras la intervención. En uno de sus mensajes, la creadora de contenidos aprovechó para agradecer al médico responsable y afirmó que él había sido clave para “hacer realidad su sueño”.

El resultado de la operación llamó la atención por el cambio en la forma de sus ojos. Tras la intervención, la zona parece más elevada y alargada, generando un efecto similar al conocido como “cat eye” o “fox eye”. Este término se utiliza para describir una estética en la que la comisura externa del ojo queda ligeramente elevada, aportando una mirada más felina y alargada.

La transformación despertó rápidamente la curiosidad de los internautas, especialmente por la diferencia visual respecto a la apariencia anterior. Muchos se preguntaron cuál habría sido la técnica empleada para lograr ese nuevo contorno ocular. Sin embargo, Valeria no ha desvelado públicamente el procedimiento exacto al que se sometió.

A continuación, un breve repaso a algunas de las intervenciones más habituales para obtener el llamado “efecto cat eye” o “fox eye”:
1. Blefaroplastia lateral o cantopexia: consiste en tensar los tejidos del párpado inferior y la comisura externa del ojo para elevar ligeramente la parte lateral.
2. Cantopexia externa: refuerza el ángulo externo del ojo mediante suturas fijadas en la órbita ósea, buscando un efecto de elevación sutil.
3. Lifting temporal de cejas: mediante incisiones en la región temporal, se reposiciona la cola de la ceja para crear un efecto de mirada más abierta y vertical.
4. Hilos tensores o “thread lift”: se introducen hilos absorbibles con conos o conos bidireccionales para tensar la piel de forma mínimamente invasiva.

Sea cual sea la técnica, estas intervenciones suelen requerir un periodo de recuperación en el que se deben llevar vendajes y reposo relativo. La inflamación y los hematomas suelen alcanzar su punto máximo entre el segundo y tercer día, para luego ir remitiendo de forma gradual en unas dos semanas. Tras la retirada de puntos, se observan los primeros resultados, aunque la forma definitiva puede tardar varios meses en asentarse.

Este caso de Valeria Radchenko refleja cómo la demanda de procedimientos estéticos específicos, impulsada por el universo influencer, ha llevado a crear nuevas modas quirúrgicas. El debate sobre los límites de la estética y la presión por ajustarse a estándares muy concretos ha cobrado fuerza en plataformas como Instagram y TikTok, donde las imágenes de antes y después se convierten en contenido viral.

En general, los especialistas recomiendan informarse bien sobre la trayectoria y las credenciales del cirujano, así como acudir a clínicas certificadas. También es fundamental evaluar los riesgos inherentes a cualquier procedimiento quirúrgico, por muy sencillo o mínimamente invasivo que parezca.

La intervención de Valeria, sea cual haya sido el método empleado, ha vuelto a poner sobre la mesa la discusión acerca de hasta dónde están dispuestas a llegar las personas para modificar su apariencia y el papel que juegan las redes sociales en la construcción de ideales de belleza.

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