
EEUU endurece sanciones contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (Foto: Instagram)
La Administración de Trump ha reforzado su ofensiva contra el crimen organizado al ampliar las acusaciones formales contra miembros del cártel de El Mencho y al revocar visados a familiares y asociados ligados al CJNG. Estas medidas se enmarcan en una estrategia de presión coordinada entre agencias federales estadounidenses, cuyo objetivo es desarticular las redes de narcotráfico que operan a ambos lados de la frontera.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos adicionales por tráfico de drogas, asociación ilícita y lavado de dinero contra varios individuos vinculados al cártel de El Mencho. Al mismo tiempo, el Departamento de Estado procedió a la revocación o denegación de visados de forma preventiva para familiares y asociados ligados al CJNG, buscando cortar líneas de apoyo logístico, financiero y de movilidad internacional.
El cártel de El Mencho, también conocido como Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ha crecido en las últimas décadas hasta convertirse en una de las organizaciones criminales más poderosas de México. Su capacidad para traficar cantidades masivas de metanfetamina, fentanilo y cocaína, así como para infiltrar redes de corrupción en distintos niveles de gobierno, le ha valido la atención de las autoridades estadounidenses. La figura de “El Mencho” permanece oculta, pero sus contactos y familiares han sido pieza clave para mantener rutas de distribución.
La revocación de visados a familiares y asociados ligados al CJNG se apoya en la legislación estadounidense, que permite vetar el acceso a territorio nacional a quienes colaboran o se benefician de grupos criminales catalogados como organizaciones terroristas o redes delincuenciales transnacionales. Este recurso jurídico complementa las acciones penales y refuerza la disuasión mediante sanciones migratorias, dificultando viajes, negocios y acceso a sistemas financieros en Estados Unidos.
Históricamente, la Administración de Trump ha empleado con creciente frecuencia la llamada “Oficina de Control de Activos Extranjeros” y la Ley Kingpin para designar a narcotraficantes y sus allegados. Estas herramientas facultan al gobierno federal para congelar activos, imponer multas y restringir operaciones bancarias internacionales, lo que a su vez amplia el impacto de las acusaciones criminales y presiona a golpe de sanciones económicas.
Con estas nuevas medidas, la Administración de Trump busca no solo desarticular las células operativas del cártel de El Mencho, sino también enviar un mensaje a otras organizaciones criminales de México y Centroamérica. Al reforzar la coordinación entre el Departamento de Justicia, el Departamento de Estado y las fuerzas de seguridad fronteriza, se pretende estrechar el cerco contra el CJNG y debilitar su capacidad de maniobra en rutas de tráfico de droga, lavado de activos y reclutamiento de personal en territorio estadounidense.


